El fabricante de partes de automóviles Dana anunció hoy que eliminará un total de 5.000 empleos este año, 2.000 más de los que había previsto con anterioridad y cerrará más plantas en los dos próximos años.
Esta compañía, con sede en Toledo (Ohio, EE.UU.), cerró su tercer trimestre fiscal con una perdida neta de 271 millones de dólares, frente a un resultado negativo de 69 millones de dólares en igual periodo del año anterior.
Los ingresos descendieron un 9% en el mismo periodo respecto del año anterior, debido sobre todo a una menor producción de vehículos en Norteamérica, explicó la compañía en un comunicado de prensa.
"Los retos económicos y de mercado que hemos afrontado durante el año fueron particularmente difíciles en el tercer trimestre", manifestó el consejero delegado de la empresa, John Devine.
La empresa prevé clausurar hasta diez plantas de producción durante 2009 y 2010.
En los primeros nueve meses del presente ejercicio fiscal los ingresos fueron de 6.574 millones de dólares, similares a los conseguidos en igual periodo de 2007 y logró un beneficio neto de 274 millones de dólares, frente a una pérdida de 294 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2007.
El director financiero de la compañía, Jim Yost, señaló que la segunda mitad de este año ha sido "muy problemática" para la empresa debido a una aguda caída de la producción de vehículos, a la volatilidad de los precios del acero y a las turbulencias en los mercados financieros.
Agregó que, hasta el 30 de septiembre, la compañía había cumplido con sus obligaciones de crédito pero que no tendría posibilidad de hacer lo mismo a finales de año, por lo que negocia una modificación de los términos con sus prestatarios.
Las acciones de este grupo empresarial, que opera en 26 países y emplea a unos 32.000 trabajadores, se depreciaban alrededor de un 15% antes de llegarse a la media sesión en la Bolsa de Nueva York y se negociaban a 1,61 dólares por titulo.