Los brasileños califican de insatisfactorias sus experiencias con el sistema sanitario en el nuevo índice de valores humanos (IVH), un indicador inédito difundido hoy por primera vez por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Brasil.
El IVH, que está compuesto por tres subíndices que pretenden reflejar las vivencias que los ciudadanos del país tienen con los sistemas de atención sanitaria, el mercado de trabajo y la educación, se elaboró a partir de las entrevistas a más de 2.000 personas en 148 municipios a principios de este año, según un comunicado.
El organismo multilateral precisó que el indicador para el conjunto del país en las tres áreas mencionadas se situó en el valor 0,59 sobre 1.
El campo peor valorado por los brasileños es el de la sanidad, que obtuvo una calificación de 0,45 sobre 1, mientras que la educación se situó en un 0,54 y el empleo, con la nota más elevada, un 0,79.
El subíndice de salud sintetiza las experiencias de la ciudadanía respecto al tiempo de espera para ser atendido, interés de los profesionales de la sanidad por el paciente y facilidad de comprensión del lenguaje que utilizan.
Más de la mitad de los encuestados, el 51%, considera que la espera es elevada, apenas un 27% considera que es fácil entender a sus médicos y el 30,7% asegura que los profesionales del sector tienen poco interés en ayudar a los pacientes.
Por zonas geográficas, las regiones del sureste y el sur de Brasil, áreas que tienen el mejor índice de desarrollo humano, dieron una puntuación superior a la media del país (0,61).
Mientras, el centro-oeste calificó con un 0,58 y el nordeste y el norte, las zonas más deprimidas, con un 0,56 y un 0,5, respectivamente.
"El nuevo índice busca materializar la discusión sobre la importancia de los valores para el desarrollo humano", dijo Flavio Comin, coordinador del Informe de Desarrollo Humano Brasil 2009/2010.
La elaboración del índice "parte del concepto de que los valores se forman a partir de las experiencias de las personas, por eso el índice capta la percepción de los individuos sobre las situaciones vividas en el día a día", se agregó en la nota.
En respuesta, el Ministerio de Salud, el ámbito peor parado, cuestionó la metodología utilizada por el PNUD, calificó de "reduccionistas" las preguntas efectuadas y aseguró que no se trata de un índice "de evaluación de las políticas públicas, desde el momento en que no distingue la asistencia realizada en el sistema privado de la realizada por el público".
En un comunicado, el Ministerio aseguró que el método empleado es cuestionable ya que las preguntas en el ámbito de salud (tiempo de espera, interés del equipo médico y lenguaje empleado) están dirigidas a valorar el servicio, mientras que en los campos de trabajo y educación se plantearon "cuestiones subjetivas y relacionadas con los sentimientos", por lo que "no son comparables".
"No es posible comparar el IVH de salud con los otros dos y concluir, por ejemplo, que las calificaciones en trabajo son mejores que en salud", reza la nota.
Además, el ministerio tildó de "reduccionistas dada la complejidad del sector" las preguntas efectuadas y añadió que, sin tener en cuenta otros aspectos que contribuyan a esclarecer mejor las respuestas, la consulta "se vuelve vacía de sentido y debe ser relativizada en su capacidad de contribuir a la evaluación del sector".