La Fiscalía estadounidense aumentó hoy los cargos contra el ex jefe de Policía de Nueva York y ex aspirante a titular del Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos Bernard Kerik, que se enfrenta a una pena de hasta 142 años de prisión.
Kerik, de 52 años, ha sido acusado de diversos delitos de rango federal, entre los que se incluyen conspiración, fraude fiscal, presentación de documentación falsa y obstrucción a las investigaciones del FBI, entre otros.
La Fiscalía detalló hoy que ha introducido algunas modificaciones en su acusación que aumentan ligeramente los cargos presentados contra Kerik, aunque la base de las imputaciones es la misma.
Esta ampliación tiene lugar un día después de que se organizara en Nueva Jersey una colecta de fondos para ayudar al pago de la defensa de Kerik y a la que acudieron unas 300 personas, que pagaron una entrada de 75 dólares cada una, según detalló hoy la prensa local.
De ser considerado culpable por los tribunales, Kerik, amigo y protegido del ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, puede ser sentenciado a 142 años de cárcel y al pago de una multa de 4,7 millones de dólares.
Según la fiscalía, una compañía de construcciones que buscaba hacer negocios con la alcaldía de Nueva York realizó obras de renovación en el apartamento del inculpado por valor de 255.000 dólares (y no de 165.000 dólares, como señaló Kerik previamente) que éste nunca los declaró a Hacienda.
Kerik, que siempre estuvo cerca de Giuliani y que tuvo profesiones como detective, chófer del ex alcalde y jefe de prisiones neoyorquino, estuvo también a punto de formar parte del Gobierno del presidente George W. Bush.
En 2004 Giuliani le apoyó ante Bush para que fuera secretario de Seguridad Interior, pero enseguida hubo que retirar su candidatura porque salieron a la luz varios asuntos relacionados con su vida personal, y en especial el haber evitado el pago de impuestos relacionado con el trabajo de una empleada.
Entre sus cargos en la administración estadounidense Kerik se ocupó también de entrenar a la policía iraquí, por encargo del presidente Bush, tras la invasión a ese país.
Un gran jurado de Nueva York ha investigado durante meses las finanzas y los negocios que realizaba el ex jefe de la Policía neoyorquina.
En junio pasado Kerik se declaró culpable de dos delitos relacionados con la aceptación de un regalo y de prestamos mientras ocupaba un cargo público y reconoció haber violado una ley local sobre conflictos de intereses.
También se declaró culpable de no revelar a la Junta de Conflictos de Intereses que había recibido préstamos por valor de 28.000 dólares de un promotor inmobiliario.