La Fiscalía Federal de Estados Unidos renunció a acusar al cubano Edmundo Ponce de León, residente en Miami, como responsable del secuestro de un avión de Cubana de Aviación en 1958, salvo que surjan nuevas pruebas del caso, informaron hoy fuentes judiciales.
El secuestro del avión, considerado como el primer que se produjo en el mundo, ocurrió el 1 de noviembre de 1958 y el aparato salió de Miami con destino a Varadero (Cuba), explicaron fuentes de la Fiscalía Federal de Estados Unidos.
Poco después de despegar del aeropuerto de Miami, cinco tripulantes vestidos con uniformes verdes de campaña y que se identificaron como miembros del Movimiento 26 de julio se hicieron con el control del aparato, un turbohélice de Cubana de Aviación.
El avión, que transportaba supuestamente armas con destino a los rebeldes liderados por Fidel Castro, se estrelló en la Bahía de Nipe, al noreste de Cuba, cuando el piloto intentó aterrizar de emergencia en una pista muy corta.
Un total de 14 personas murieron al estrellarse el avión y entre los supervivientes que lograron nadar hasta la orilla se encontraba Edmundo Ponce de León.
El diario El Nuevo Herald averiguó el año pasado que Edmundo Ponce de León, de 74 años, uno de los supuestos responsables del secuestro, vivía en Miami.
La Fiscalía Federal de EE.UU. reabrió el caso para confirmar si existían pruebas para acusar a Ponce de León y tras meses de investigación se ha llegado a la conclusión de que no existen pruebas suficientes.
Edmundo Ponce de León ha negado su participación en el secuestro e indicado que simplemente era uno más de los pasajeros del avión.
Ponce de León reside en Miami desde hace 15 años, sin que el Gobierno de Estados Unidos haya actuado contra él, a pesar de que lo consideraba como uno de los sospechosos del secuestro, según documentos del Departamento de Estado.