Más de la mitad de los 1.7000.000 litros de crudo vertidos al Golfo de México por un buque petrolero que chocó con una barcaza en Port Arthur (Texas) han sido recuperados o se han dispersado, informó hoy el Servicio de Guardacostas de EE.UU.
El accidente ocurrió el sábado en la vía de navegación Sabine-Neches, a 150 kilómetros de Houston, la cual probablemente reanude sus operaciones el próximo jueves, añadió en un comunicado.
Agregó que como resultado del derramamiento hay alrededor de 15 kilómetros de litoral afectados y que en la zona hay 36 naves que están participando en las faenas para limpiar el lugar.
Portavoces policiales indicaron que el derramamiento obligó a evacuar a algunos residentes de la zona en torno a Port Arthur pero señalaron que la emergencia ha pasado.
El tanquero Eagle Otome transportaba alrededor de 11.000 barriles de petróleo cuando chocó con una barcaza. La nave transportaba crudo mexicano de alto contenido sulfúrico que desprendió un fuerte olor a huevos podridos al evaporarse.
El accidente no causó víctimas, según el informe del Servicio de Guardacostas.
La vía acuática Sabine-Neches suministra petróleo a cuatro refinerías que representan un 6,5 por ciento de la capacidad de refinación de Estados Unidos.
Las dos naves pertenecen a subsidiarias de Exxon Mobil Corp, que dijo en una declaración que estaba "muy preocupada por este desafortunado incidente" e indicó que sus embarcaciones "cumplen con todos los estándares de seguridad".
Fuentes de la industria indicaron que fue el más grave derramamiento de petróleo desde 1994 en Texas, aunque mucho menor que el de los 258.000 barriles vertidos por el Exxon Valdez en la bahía de Prince William, en Alaska, en 1989.