La Arzobispado de Managua lamentó hoy que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, no haya condenado la agresión por parte de seguidores de su Gobierno contra miembros de la sociedad civil críticos con el Ejecutivo.
En un comunicado difundido en Managua, el obispo auxiliar y vicario general, Silvio José Báez, expresó su "profundo sentimiento de preocupación y de tristeza" por los actos de violencia que se han registrado en este país centroamericano.
"Lamentamos que el presidente de la República no condene (las agresiones). Él es el primero que debe velar por la paz. Lamentamos haber visto unos policías con los brazos cruzados, esperamos que la policía cumpla con su deber social de defender la integridad de las personas", dijo el prelado.
Báez se refirió en el comunicado a la agresión que sufrieron el sábado pasado en los predios de la Catedral de Managua miembros de la Coordinadora Civil, un organismo no gubernamental crítico con el Ejecutivo, por parte de seguidores del presidente Ortega.
"Alarma que éste (el ataque del sábado) no sea un hecho aislado, sino expresión de una política de intolerancia y de total irrespeto a la libertad de expresión y de movilización al que todo ciudadano tiene derecho", expresó el obispo.
Agregó que "esta paz se construye con la autenticidad y la coherencia entre el discurso y los hechos concretos, desterrando el cinismo de los eslogan que manipulan los valores religiosos y polarizan y confrontan a la familia nicaragüense".
El obispo dijo que el llamado de la Iglesia exhorta a la opinión pública nicaragüense a "practicar la tolerancia y la paz; el uso de la razón para exponer y defender las propias ideas y a no sucumbir ante la tentación de la violencia".
Según Báez, la Iglesia aún está a la espera de un diálogo "sin condiciones" con el Gobierno.