La investidura del próximo presidente de Uruguay, José Mujica, contará con una participación "activa" del estamento castrense e incluirá el tradicional desfile militar, que según versiones de prensa el ex guerrillero había planteado eliminar de la agenda del día, confirmaron hoy fuentes del Gobierno entrante.
Según señaló a Efe el futuro ministro de Defensa de Uruguay, el diputado del izquierdista del Frente Amplio Luis Rosadilla, la idea es que las fuerzas castrenses tengan una intervención destacada en la ceremonia y que puedan saludar a su nuevo Comandante en Jefe, José Mujica en este caso, tal y como marca la tradición.
"No será algo simbólico, porque sino no tendría mucho sentido", apuntó Rosadilla.
El semanario Búsqueda indicó a finales del año pasado, citando a Mujica, que el futuro presidente pretendía que la asunción careciera de desfile militar, se celebrara al aire libre y fuera pagada por sus "amigos", en aparente alusión a sus seguidores y grupos afines.
En tales declaraciones, el futuro mandatario indicó también que el traspaso de la banda presidencial será en mitad de la Plaza Independencia, frente al antiguo Palacio de Gobierno y "en un estradito no muy alto, para no marearse, abajo de la estatua de (José) Artigas, el prócer de la patria".
Mujica, ganador de la segunda vuelta electoral el 29 de noviembre pasado, con el 53 por ciento de los votos, fue detenido y encerrado en diversos cuarteles militares antes y durante la dictadura militar (1973-1985), por su participación en acciones subversivas como guerrillero tupamaro.
Rosadilla, que también fue guerrillero y estuvo preso, señaló hoy que ante el nuevo presidente desfilarán los cadetes de las escuelas militares y parte del batallón de la guardia presidencial, además de policías y representantes de todos los destacamentos militares del país.
"No sabemos si todos podrán desfilar, porque habrá mucha gente en la plaza y no habrá espacio suficiente, pero todos estarán presentes", sentenció.
Tradicionalmente la jornada de investidura en Uruguay comienza con el juramento del cargo de los nuevos presidente y vicepresidente -en este caso Mujica y Danilo Astori- en el Senado, en una sesión solemne con la presencia de invitados ilustres, entre ellos jefes de Estado extranjeros.
En marzo próximo se dará la curiosidad de que la persona que le tomará juramento a Mujica será su esposa, Lucía Topolansky, también del Frente Amplio, por ser la senadora más votada en las últimas elecciones.
Después del Senado, se realiza el traspaso de la banda presidencial, seguido del saludo del nuevo gobernante a la población en un acto cuyo escenario habitual es la Plaza Independencia. Posteriormente tiene lugar el desfile militar.
Mujica sustituirá Tabaré Vázquez, del Frente Amplio como él y que en 2004 logró el primer triunfo de la izquierda en la historia uruguaya, marcada por los cerca de 170 años de hegemonía del centro-derechista Partido Colorado.