La Justicia chilena confirmó hoy que el ex presidente Eduardo Frei Montalva fue asesinado, cuando faltan seis días para las elecciones presidenciales en las que su hijo, Eduardo Frei-Ruiz Tagle, es uno de los candidatos.
El juez Alejandro Madrid procesó a seis personas, cuatro de ellas médicos, por su presunta responsabilidad en el crimen, que dirigentes de la democracia cristiana chilena calificaron de "magnicidio".
Patricio Silva, uno de los procesados, había sido subsecretario de Salud en el Gobierno de Frei Montalva (1964-1970) y pertenecía también a la democracia cristiana.
Aunque el juicio ha tenido avances regulares en el tiempo y la semana pasada el juez realizó algunas diligencias importantes, de inmediato surgieron algunas suspicacias sobre la oportunidad de la resolución.
Frei Ruiz-Tagle, también ex presidente de Chile (1994-2000) y actual senador, es el candidato de la coalición oficialista a la presidencia de la República en las elecciones del próximo domingo, en las que Sebastián Piñera, de la oposición derechista, aparece como el favorito de las encuestas.
El candidato oficialista está además amagado por el independiente Marco Enríquez-Ominami, que según algunos sondeos sería un mejor rival de Piñera en la segunda vuelta.
El senador Víctor Pérez, de la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI) comentó que "sería penoso" que la resolución "responda al interés de conseguir un impacto electoral en beneficio del candidato oficialista (...); más de alguien puede tener esa legítima sospecha", añadió.
Tales conjeturas fueron descartadas de inmediato por el presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago, Jorge Dahm, quien subrayó que el poder Judicial no se rige por la actualidad nacional.
"El país vive frecuentemente circunstancias que harían imposible o entramparían (la administración de Justicia), si el poder judicial tuviera que tomar en consideración las circunstancias que rodean la realidad nacional para obrar y dictar sus resoluciones", afirmó.
Añadió que "el proceso (por la muerte de Frei) es de muy larga data, se ha hecho una investigación muy larga y si en estos momentos está la resolución es porque el juez así lo ha estimado conveniente".
El juez Madrid procesó y ordenó hoy el arresto del médico Patricio Silva Garín, del funcionario civil del Ejército Raúl Lillo Gutiérrez y de Luis Becerra Arriagada, un antiguo chofer y empleado de confianza de la víctima, como presuntos autores del homicidio de Frei Montalva.
Otro médico, Pedro Valdivia Soto fue procesado como cómplice y los patólogos Helmar Rosenberg y Sergio González, de la Universidad Católica, que practicaron una autopsia al cadáver de Frei Montalva, fueron encausados como encubridores.
Silva Garín, coronel retirado del Servicio de Sanidad del Ejército, dirige actualmente el departamento de Contraloría del Hospital Militar, mientras Valdivia Soto fue médico de la DINA, la policía secreta de Augusto Pinochet.
Lillo Gutiérrez es un civil que trabajó sucesivamente como agente de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional), la CNI (Central Nacional de Informaciones) y la DINE (Dirección de Inteligencia del Ejército).
Según fuentes judiciales, Lillo, que está también procesado en el juicio por el secuestro y homicidio del químico y agente secreto Eugenio Berríos, era uno de los responsables en la CNI de espiar a la Democracia Cristiana y como tal fue quien reclutó a Luis Becerra para que informara de las actividades del ex mandatario.
En esa época, el ex mandatario, que en un comienzo justificó el golpe de 1973 contra Salvador Allende, lideraba una incipiente oposición a la dictadura, lo que según comentó hoy la presidenta Michelle Bachelet, "le costó la vida".
Frei Montalva, que gobernó Chile entre 1964 y 1970, se sometió a fines de 1981 a una cirugía de carácter simple, a causa de una hernia, en la Clínica Santa María, pero tras la intervención su condición empeoró hasta fallecer el 22 de enero de 1982 a los 71 años.
Oficialmente, el deceso se habría producido por una infección bacteriana que habría originado una peritonitis aguda y un posterior shock séptico, pero la investigación judicial ha apuntado a que en realidad murió envenenado.
"Esto demuestra que en Chile la justicia tarda pero llega, y en este caso ha llegado y sabemos que nos hace bien como sociedad", comentó la presidenta Bachelet tras enterarse de la resolución judicial.
"Lógicamente estamos muy emocionados", dijo por su parte Eduardo Frei Ruiz-Tagle durante una actividad electoral en la sureña localidad de Los Ángeles, a 500 kilómetros de Santiago, mientras en la capital su hermano Francisco se declaró "muy golpeado" por la noticia.
"Lo más doloroso es que algunos (de los procesados) eran cercanos a mi padre. Patricio Silva era demócrata cristiano, fue subsecretario de Salud y era el médico jefe de la operación que se le hizo; Luis Becerra trabajo más de 20 años en nuestra casa", lamentó.
Por otra parte, el presidente de la DC, Juan Carlos Latorre, señaló que el crimen de Eduardo Frei Montalva representa "el asesinato más grave en la historia del país".
Para el diputado Juan Carlos Latorre, actual presidente de la DC, el crimen "fue cobarde y uno de los más graves ocurridos en nuestro país".