La justicia uruguaya inició hoy los interrogatorios a más de treinta personas para esclarecer las importantes dudas que aún pesan sobre el enorme arsenal hallado en la casa del contable Saúl Feldman hace más de dos semanas.
El Juzgado especializado en Crimen Organizado dirigido por el juez Jorge Díaz, recibirá desde hoy y hasta mediados de la semana que viene a los primeros testigos del caso, entre los que figuran los policías que se hicieron cargo de la investigación, bomberos, vecinos y personas que aparecían en la agenda personal de Feldman, en cuya vivienda se encontraron más de 700 armas de fuego.
El inicio de los interrogatorios coincide con una relativa calma en la tormenta política que se desató, cuando el caso saltó a los medios de comunicación, que se hicieron eco de diversas teorías sobre el origen y el objetivo de las armas que pegaron de lleno en la campaña por las elecciones presidenciales uruguayas.
El pasado 1 de noviembre, un incendio en una vivienda propiedad de Feldman en el barrio periférico de Montevideo de Aires Puros, cuyas causas son todavía parte de la investigación, permitió a la policía descubrir enormes cantidades de armas de fuego, munición e incluso granadas de mano.
Cuando la policía acudió a la residencia de Feldman en el barrio de Shangrilá para indagar el hecho, este asesinó de un disparo a un policía y se atrincheró durante 18 horas manteniendo un intenso tiroteo con las fuerzas del orden, tras el cual murió.
Para empezar, el juez Díaz deberá dilucidar las causas del incendio en la casa de Aires Puros, donde se hallaron el grueso de las armas.
El informe de los bomberos hecho público señaló que el fuego se desató por la descomposición de la pólvora que Feldman mantenía en la casa y descartó la intencionalidad, si bien para el juez aún existen dudas al respecto y llamó a declarar a los bomberos que acudieron a apagar el fuego y encontraron el arsenal.
Durante días se especuló sobre la intencionalidad del incendio en esta vivienda y sobre si Feldman tenía protección policial especial, en atención a que la vivienda nunca fue robada, como sí lo fueron las casas vecinas, pese a encontrarse abandonada y en un barrio peligroso de la ciudad.
Además, Díaz también investigará el operativo que culminó con la muerte de Feldman y con la de un agente de la División de Inteligencia de la Policía, ya que al parecer alguien telefoneó al contable desde la comisaría de Aires Puros a su casa de Shangrilá para avisarle del hallazgo de las armas.
El origen de las armas, de muy diverso tipo, calidad y estado de conservación, también será parte de la investigación junto a los vínculos de Feldman con industriales y varios militares retirados y en actividad.