La Justicia argentina ordenó volver a analizar todas las muestras genéticas tomadas a los dos hijos adoptivos de la dueña del diario Clarín para determinar su validez y avanzar en la causa que investiga si fueron robados a desaparecidos durante la última dictadura, confirmaron hoy fuentes judiciales.
La jueza federal Sandra Arroyo Salgado reactivó así el proceso que impulsan las Abuelas de Plaza de Mayo y que estaba paralizado desde junio, cuando el Banco Nacional de Datos Genéticos determinó que las últimas muestras de ADN tomadas en mayo a los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble estaban contaminadas.
Con el objetivo de determinar si se puede establecer un perfil genético de Marcela y Felipe Herrera de Noble, la magistrada ordenó que se vuelvan a analizar las prendas tomadas en diciembre de 2009 y en mayo de este año, así como las muestras de sangre que los hermanos aportaron para ser cotejadas únicamente con las dos familias de desaparecidos querellantes en esta causa.
La extracción de muestras genéticas fue ordenada a fines del pasado año por un tribunal de alzada de Argentina tras una larga batalla judicial prolongada por más de siete años.
Arroyo Salgado estableció que las pericias sean realizadas nuevamente por el Banco Nacional de Datos Genéticos, pero que si se establece algún perfil genético definido "de ninguna manera implica la concreción de un cotejo pericial con el universo de muestras reservadas en el Banco ni su incorporación a la base de datos de tal organismo", a lo que se niegan los hermanos, aclaró en el fallo.
A fines de mayo de este año, igual que ocurrió en diciembre de 2009 por orden del juez a cargo de la causa en ese momento, Conrado Bergesio, los domicilios de Felipe y Marcela, ambos de 34 años, fueron allanados para extraer prendas, cepillos de dientes y cabellos para analizar su material genético.
Esta nueva medida judicial "encuentra fundamento en las particularidades del procedimiento en el cual el juez Bergesio había procedido al secuestro de las primeras prendas, como así también a los llamativos resultados obtenidos del estudio pericial efectuado sobre las prendas secuestradas el 28 de mayo último", estableció Arroyo Salgado.
La magistrada confirma que en las prendas tomadas en mayo después de que los hermanos se negaran a someterse a extracciones de sangre se detectó la presencia de diversos perfiles genéticos de ambos sexos, "en un resultado que la propia directora del Banco Nacional de Datos Genéticos calificó como una experiencia sin precedentes", apunta el texto.
Los hermanos, que aseguran que su adopción fue legal, han declarado que se sienten víctimas de una persecución por parte del Gobierno de Cristina Fernández, enemistado con el grupo Clarín, el mayor conglomerado mediático del país.
La causa judicial fue iniciada hace veinte años por dos familias de desaparecidos que sospechan que los hijos de la periodista fueron robados a sus padres, víctimas del régimen de facto que gobernó Argentina entre 1976 y 1983.
Se calcula que unos 500 bebés fueron robados a sus padres durante la última dictadura militar, que causó la desaparición de alrededor de 30.000 personas, aunque 102 de esos niños han logrado recuperar su identidad.