El 81 % de los brasileños considera que el Gobierno ofrece servicios de baja calidad porque usa de forma inadecuada la alta recaudación de impuestos, según una encuesta divulgada hoy por la Confederación Nacional de la Industria (CNI).
El sondeo, encomendado por la patronal de los industriales y realizado en diciembre pasado por la firma Ibope, mostró que la mayoría de los brasileños considera que está pagando más impuestos y recibiendo menos servicios.
El 87 % de los 2.002 contribuyentes sondeados en 140 municipios considera que los tributos que se pagan en Brasil son "muy elevados" frente a sólo un 7 % que califica el valor como "adecuado".
De la misma forma, un 79 % opina que los impuestos aumentaron en los últimos años, contra un 3 % que considera que "se redujeron un poco".
Según un estudio divulgado el mes pasado por el Instituto Brasileño de Planificación Tributaria (IBPT), la carga tributaria del país subió desde el equivalente al 34,41 % del producto interior bruto (PIB) en 2009 hasta el récord del 35,04 % del PIB el año pasado.
Es decir que el Estado se queda con un poco más de la tercera parte de todo lo que es producido en Brasil.
El 82 % de los consultados por el Ibope cree que el Gobierno recauda recursos suficientes para mejorar los servicios que ofrece.
Los contribuyentes sólo aprobaron con más del 50 % cuatro de doce servicios públicos sobre los que fueron consultados.
El 75 % aprobó el servicio de energía eléctrica, un 66 % consideró positivo el de abastecimiento de agua, un 61 % se dijo satisfecho con el de iluminación pública y un 52 % con el de educación superior.
La limpieza pública fue aprobada por el 50 % y reprobada por la otra mitad.
En la punta opuesta, el 81 % calificó como de baja o muy baja calidad la salud pública y un 72 % reprobó la seguridad ciudadana.
También recibieron baja aprobación la atención en los despachos públicos, la educación básica y la secundaria, entre otros.
Pese a considerar el servicio de salud como el peor ofrecido por el Estado, el 72 % de los entrevistados se opuso a la posibilidad de que el Gobierno vuelva a cobrar el llamado "impuesto sobre los cheques" para mejorar la atención en los hospitales públicos.
Un 20 % es favorable a la reimplantación de este impuesto, al que también se oponen los industriales.
Según el economista jefe de la CNI, Flavio Castelo Branco, el brasileño asocia la mala calidad del servicio de salud a la mala gestión de los recursos públicos y no a la falta de dinero.
Los brasileños descartan que sean necesarias "nuevas fuentes de ingresos fiscales para mejorar el sector debido a que consideran que la carga tributaria ya es muy elevada", resumió Castelo Branco.