La ministra de Cultura de Costa Rica, María Elena Carballo destacó hoy ante el pleno de la Conferencia General de la UNESCO la apertura de su país a la multiculturalidad, dada la la gran inmigración que recibe e integra, y pidió más apoyo de esta organización, en todos los sentidos.
"Por tener políticas culturales que promueven diversidad e inclusión de muy diferentes grupos sentimos que somos aliados importantes de la UNESCO" y querríamos mas atención, precisó en declaraciones a Efe.
Entendemos las prioridades de la UNESCO y precisamente Costa Rica trata de alinearse a ellas, sin embargo, la participación de la UNESCO con el Gobierno podría ser mucho mayor, añadió.
Sobre todo "en el área patrimonial", pues en ausencia de pirámides y monumentos espectaculares "tenemos un gran problema con el arte precolombino", consistente en pequeños objetos, orfebrerías, cerámicas y piedras talladas delicadísimas, "casi encajes", resaltó.
En particular, Carballo recordó la ayuda para "dos yacimientos arqueológicos muy importantes que se nos están deteriorando, en Guayabo y en el delta del Diquís" y donde urge muchísimo la cooperación internacional.
Destacó, igualmente, el llamado "Consenso de Costa Rica", que promueve su presidente, Oscar Arias, para que organismos internacionales y países donantes "no se guíen sólo por criterios de eficiencia sino con criterios éticos" a la hora de otorgar un préstamo en buenas condiciones o ayuda no reembolsable para un país.
"El asunto fundamental gira alrededor de la Cultura y el desarrollo", resumió la ministra de este país latinoamericano poblado por cuatro millones de habitantes y que porcentualmente es el que recibe "más inmigración de todo el hemisferio".
En lo referente a las cuestiones particulares de su país, Carballo destacó los esfuerzos realizados para integrar los emigrantes en su sistema escolar y universal de salud.
En particular el hecho de haber integrado, sin ayuda internacional, un altísimo porcentaje de inmigrantes, que le ha convertido en un país muy diverso y abierto, al intercambio con el mundo.
Situación que no es nueva, recordó, pues se da en Costa Rica "desde tiempos precolombinos", y desde finales del siglo XIX a la actualidad ha contado con una inmigración europea muy alta y también estadounidense.
Sobre esta doble "tradición" de inmigración y apertura, mencionó su raigambre en la época republicana, con una inmigración enorme, y también durante la "importantísima presencia española".
"Existe gente que lo toma como un peligro" pero la inmigración beneficia a Costa Rica, "porque la gente que emigra es gente que quiere trabajar y no puede hacerlo en sus países", explicó la ministra, quien destacó, igualmente, la tradición de asilo político existente desde el XIX, y de neutralidad.
Las políticas culturales "responden a esa apertura" y se invierte en tratar de incorporar a la gente al gozo y a la expresión artística cultural diversa, en fomentar las industrias culturales, y los grupos independientes artísticos, bibliotecas, fomento de las artes y acceso de la población a estos bienes, subrayó.
La ministra recordó que Costa Rica tiene la meta del 1% del presupuesto nacional para la cultura, que era tan sólo un 0,33% cuando llegó Arias a la presidencia, y pasó al 0,8 % en 2009 y en 2010 espera alcanzar el 1,07%.
Costa Rica refuerza sus metas de inversión en cultura, sector que generó 520 empleos en 2008, destacó ante los 193 países miembros de la UNESCO, reunidos en Conferencia General hasta el próximo 23 de octubre.
De otro lado, la ministra celebró el hecho de que la UNESCO vaya a ser dirigida por primera vez por una mujer, la diplomática búlgara Irina Bokova.