La Organización de Estados Americanos (OEA) informó hoy que aún no ha sido invitada por el Gobierno de Nicaragua para vigilar los comicios del 6 de noviembre próximo, en los que el presidente del país, Daniel Ortega, buscará una polémica reelección.
"A la fecha nuestra organización no ha recibido invitación del Gobierno de Nicaragua para observar las elecciones", señaló el secretario para asuntos políticos de la OEA, el boliviano Víctor Rico, a través de una carta enviada a un grupo opositor al Ejecutivo nicaragüense.
Rico explicó que los artículos 23 y 24 de la Carta Democrática Interamericana obligan a la OEA a desplegar sus misiones de observación electoral únicamente "en los Estados que, a través de sus Gobiernos, han expedido una invitación formal", lo que, hasta hoy, no ha sido el caso con Nicaragua.
El funcionario envió esa respuesta, por escrito, al organismo opositor nicaragüense Mesa de Concertación Democrática, que el pasado 24 de agosto solicitó a la OEA, que no tiene embajador asignado en Managua, asistir como observadores a esos comicios.
El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, ha dicho que la OEA, la Unión Europea (UE) y el estadounidense Centro Carter han tenido "un primer contacto" con la Cancillería nicaragüense para "acompañar" esos comicios.
El jefe de la Comisión Europea (CE) para Centroamérica y Panamá, Mendel Goldstein, confirmó hace dos días que la UE tiene previsto desplegar en Nicaragua una misión de hasta 90 observadores para esos comicios.
La Mesa de Concertación Democrática también solicitó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de una carta, enviar a un grupo de expertos para vigilar esas elecciones.
Ese grupo opositor entregó ayer al coordinador residente interino de la ONU en Nicaragua, Nazario Espósito, una misiva dirigida al secretario general de esa entidad, Ban Ki-moon, en la que hace la solicitud.
"Recibimos el documento y le daremos curso a la instancia adonde debe llegar", dijo Espósito.
Grupos de opositores al Gobierno han acusado a las autoridades electorales de organizar de forma "fraudulenta" las elecciones de noviembre por admitir la inscripción como candidato presidencial de Ortega, pese a que la Constitución lo prohíbe.
Ortega, quien lidera la intención de voto, según todas las encuestas, logró optar a su candidatura por un segundo mandato consecutivo después de que magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia declararan inaplicable la norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata.
La oposición, dividida en cuatro frentes, calificó de "golpe a la democracia" la candidatura de Ortega.
Unos 3,3 millones de nicaragüenses están habilitados para elegir a un nuevo presidente y a vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano.