La OEA se comprometió hoy a seguir apoyando a Haití en los próximos años, sobre todo en las áreas de gobernabilidad, registro civil, elecciones y economía y judicial, y pidió a los países que mantengan en la agenda la asistencia a esa nación caribeña.
El secretario general adjunto de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, dijo hoy en una sesión ordinaria del Consejo Permanente que "está claro que Haití necesita ayuda sostenida" y una "atención política continuada", por lo que pidió a los 34 países miembros que mantengan y aborden con frecuencia en la agenda del organismo la problemática de ese país.
La OEA, señaló, podrá desempeñar un papel crucial en Haití en la fase de reconstrucción, principalmente en tres áreas.
Destacó que el organismo pretende apoyar a las instituciones y a las autoridades haitianas para lograr la modernización del Estado.
En este contexto, Ramdin explicó que el Gobierno de Haití aceptó la oferta de la OEA de instalar su Cancillería en la sede que el organismo regional tiene en ese país caribeño.
La OEA también pretende ayudar a Haití a revisar su registro civil, en el que está inscrito el 96 por ciento de la población adulta, porque el terremoto causó entre 120.000 y 150.000 víctimas mortales y hay que actualizarlo, apuntó.
La organización pretende, además, prestar apoyo adicional a las autoridades electorales de Haití, para que pueda restablecer sus tareas y llevar a cabo en el futuro unos comicios acordes a las normas internacionales.
Por último, la OEA quiere fomentar la capacidad y el funcionamiento del poder Judicial en Haití, pero también de la economía en los sectores de turismo y comercio, entre otros.
El organismo, que coordina la respuesta del Sistema Interamericano a la tragedia en Haití, seguirá con sus esfuerzos para ayudar a la nación más pobre de América en los "próximos meses y años", dijo Ramdin, quien sustituyó hoy al secretario general, José Miguel Insulza, quien está visitando la nación antillana.
Precisamente, el viaje de Insulza a Haití, dos semanas después del sismo, ha suscitado críticas por parte de Venezuela, cuyo embajador ante el organismo, Roy Chaderton, consideró que esa visita llegaba "un poco tarde".
La OEA donó a Haití 100.000 dólares inmediatamente después del terremoto, suma que se canaliza a través de la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD) y reprogramó varios proyectos que tenía en ese país para responder a sus necesidades tras el sismo.
De esta manera, destinó 500.000 dólares para prestar asistencia técnica a corto plazo para programas de urgencia y reubicó otros 500.000 dólares para planes de desarrollo.
Además de este millón de dólares, puso en marcha programas para otorgar becas a estudiantes haitianos que podrán formarse así en el extranjero.
Por su parte, la directora de la OPS, Mirta Roses, quien visitó Haití el fin de semana pasado, comentó que tuvo la impresión de que la situación en el país caribeño se estaba "normalizando progresivamente".
La OPS, que lidera la respuesta en materia de salud en Haití, considera que, si bien hay que atender de emergencia a los heridos, también es necesario reubicarlos después y comenzar a prestar servicios médicos regulares a la población general.
Roses indicó que los alrededor de 500.000 haitianos que se han refugiado en asentamientos temporales no tienen ningún servicio básico de agua y saneamiento.
Explicó que hay unas 10.000 amputaciones, algunas dobles, por lo que también hay que pensar en servicios educativos, de reinserción laboral y de apoyo psicológico y social.
El cuidado médico debe extenderse a todo el país y tener en cuenta que "la vida continúa en Haití", apuntó la titular de la OPS, quien citó como ejemplo los 700 partos diarios que hay en ese país.