Los derechos humanos se deterioraron aún más en Corea del Norte en 2011, denunció hoy el relator designado por la ONU para este país, Marzuki Darusman, que pese a ello pidió a los países que le brinden ayuda alimentaria porque "la comida nunca debe ser usada como instrumento de presión económica o política".
En su presentación anual ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Darusman recalcó que cada Estado es el primer responsable de garantizar la alimentación de su población, pero también recordó que "los miembros de la comunidad internacional tienen la responsabilidad conjunta e individual de proveer asistencia humanitaria en periodos de emergencia".
"Los Estados deben abstenerse en toda circunstancia de embargos alimentarios o medidas similares que empeoren las condiciones de producción alimentaria o el acceso a los alimentos", insistió.
Darusman explicó que desde hace más de un año y medio intenta sin éxito que las autoridades norcoreanas le autoricen visitar su país, por lo que en los últimos meses se desplazó a Corea del Sur y Japón, donde obtuvo información, entre otras fuentes, de víctimas norcoreanas que residen en alguno de esos dos países.
Consideró que todavía es pronto para evaluar el impacto real de la muerte de Kim Jong-il y de la ascensión de su hijo, Kim Jong-un al poder absoluto en este país comunista, cerrado y con un programa nuclear que inquieta desde hace años al resto del mundo.
"En mi opinión, las ramificaciones de este cambio en el pueblo norcoreano y en la comunidad internacional se verán en los próximos meses", comentó el relator, quien reconoció que se trata de una oportunidad excepcional para que el país adopte reformas y resuelva los problemas relacionados con los derechos humanos.
Asimismo, saludó los recientes progresos en la cuestión nuclear -el nuevo Gobierno norcoreano se comprometió recientemente a una moratoria de sus pruebas nucleares y balísticas-, a los que siguió una reactivación de la ayuda alimentaria internacional para el país.
Se espera que el siguiente paso sea la reanudación de las conversaciones a seis bandas (las dos Coreas, Estados Unidos, China, Japón y Rusia) para la desnuclearización del país asiático, que están suspendidas desde abril de 2009.
De otra parte, Darusman reveló que su oficina recibe informaciones sobre ejecuciones, de las que el año pasado se produjeron veinte, por razones como el tráfico de drogas, asesinato, abuso sexual y espionaje.
En su visita a Corea del Sur, el relator de la ONU descubrió que el número de norcoreanos que llegan a este país en busca de refugio se ha incrementado notablemente.
A finales de 2011, los solicitantes de asilo norcoreanos alcanzaban los 23.700, un incremento del 17 por ciento con respecto a las cifras promedio de años anteriores.
"Mientras que algunos solicitantes de asilo logran llegar a Corea del Sur, muchos otros son regresados a la fuerza a Corea del Norte. Se sabe que los controles fronterizos se reforzaron en 2011, lo que hace aún más difícil la protección internacional", lamentó.