La ONU celebrará por primera vez el Día Humanitario Mundial el próximo 19 de agosto, con el fin de dar a conocer mejor esta función así como honrar a los trabajadores humanitarios fallecidos en el terreno, un total de 700 en la última década.
"No hay ayuda humanitaria sin trabajadores humanitarios", es el principio que Naciones Unidas quiere hacer llegar a la opinión pública mundial con ocasión de esta jornada designada por la Asamblea General el pasado diciembre.
El día ha sido escogido porque hace seis años, el 19 de agosto de 2003, moría en Bagdad Sergio Vieira de Mello, entonces alto comisario de la ONU para los Derechos Humanos, con otras 22 personas, en un bombardeo de la oficina de Naciones Unidas en Irak.
"Los trabajadores humanitarios son objeto de ataques cada vez más frecuentes", señaló la portavoz de la Oficina Humanitaria de la ONU (OCHA), Elizabeth Byrs.
Según los datos de la ONU, en 2008, 260 trabajadores humanitarios fueron víctimas de incidentes de seguridad que les causaron la muerte, heridas o por los que fueron secuestrados, entre ellos personal de ONGs, de Naciones Unidas o de la Cruz Roja.
En los últimos tres años, la media de ataques se ha triplicado respecto a los nueve años precedentes.
Un total de 122 trabajadores humanitarios murieron en 2008 debido a estos incidentes de seguridad, frente a 36 que fallecieron diez años antes.
La tasa de mortalidad del personal humanitario internacional (no el contratado localmente) fue superior a la de las tropas de mantenimiento de la paz, destacó la OCHA.
También el pasado año, 62 miembros del personal humanitario fueron secuestrados, frente a 18 en 1998.
Entre los países más inseguros para el personal humanitario en 2009, Byrs destacó Pakistán, la región sudanesa de Darfur y Somalia.
En este último país, ocho trabajadores humanitarios han muerto en lo que va de año y 19 están secuestrados desde 2008.