La representante especial de la ONU para Timor Oriental, Ameerah Haq, señaló hoy al Consejo de Seguridad que ese país asiático está entrando en un periodo "crucial" para saber si ha superado su debilidad institucional.
"Timor Oriental ha entrado en un periodo crucial, en el que se va a determinar si ha superado las debilidades políticas e institucionales que contribuyeron a los sucesos de 2006", dijo la representante especial del secretario general al explicar ante el Consejo la situación de ese país.
Haq señaló también que "dados los progresos hechos hasta ahora y la firmeza demostrada por sus líderes, en especial el presidente (José Ramon Horta) y el primer ministro (Xanana Gusmao), creo que lo que se está haciendo puede contribuir a la estabilidad" de Timor Oriental.
La ONU desplegó una misión en ese país asiático tras los sucesos que causaron inestabilidad política en 2006 y tiene como misión ayudar a la celebración de elecciones en 2012.
Haq, no obstante, se refirió también a la preocupación causada por algunas de las políticas que lleva a cabo la policía de ese país, e indirectamente se refirió a la decisión de Ramos Horta de indultar a los militares que intentaron asesinarlo hace dos años para que el país supere la situación y en favor de la reconciliación nacional.
La representante especial consideró que la confianza en el estado y en los derechos humanos puede resultar perjudicada si la opinión publica percibe un trato favorable en alguno casos.
De forma similar se expresó el representante de Francia en esa reunión, Martin Briens, quien consideró que esos indultos pueden "no enviar una buena señal", mientras que la de EE.UU., Brooke Anderson, señaló que el excesivo uso de la fuerza por parte de la policía, así como la falta en la asunción de responsabilidades son motivo de preocupación.
Por su parte, la representante de Timor ante la ONU, Sofía Borges, señaló que su país está afrontando "muchos desafíos" y que requiere del apoyo de la comunidad internacional "para embarcarnos en esta fase definitiva".
Asimismo, señaló que las revueltas de 2006 son "un desafortunado recuerdo de la fragilidad de la paz cuando las instituciones necesitan ser capacitadas y reforzadas".
No obstante, indicó que su país se siente "optimista" y "positivo" sobre su futuro, ya que han realizado progresos en capacidad institucional, educación y servicios sociales, entre otros, en los últimos diez años.
La ex colonia portuguesa de Timor Oriental alcanzó la independencia en 2002 como una de las naciones más pobres del mundo, tras una sangrienta transición después de 24 años de ocupación indonesia.