Asesores del Consejo de Seguridad de la ONU instaron hoy a Burkina Faso a investigar la transferencia de armas a través de su territorio hacia la vecina Costa de Marfil, en violación del embargo impuesto por el organismo internacional.
En un informe a los quince miembros del máximo órgano, el grupo de técnicos expresa preocupación por el sistemático contrabando de armas a través de la frontera voltense hacia las zonas del norte de Costa de Marfil controladas por los guerrilleros de las Fuerzas Nuevas.
Asegura haber identificado siete ocasiones en las que el Gobierno marfileño y los rebeldes adquirieron armas y material de seguridad en violación del embargo impuesto al país en 2004.
Por ello exige que las autoridades marfileñas y los comandantes rebeldes que les permitan el acceso "a todos los lugares e instalaciones militares" en las que se puedan haber almacenado las armas entradas de contrabando al país.
El informe señala que la gestión de los ingresos generados por el cacao, del que Costa de Marfil es el primer productor mundial, sigue siendo opaca.
Asimismo, cita "casos sospechosos" en los que se ha vinculado el dinero de las exportaciones con la compra de armamento.
Los diez comandantes que se dividen el territorio en manos de las Fuerzas Nuevas también se benefician de las exportaciones de cacao, que llegan al mercado internacional ilegalmente a través de Burkina Faso y Togo, de acuerdo al informe.
Señala que la ausencia de controles fronterizos en Burkina Faso y Mali han permitido que la renovada producción de diamantes en Costa de Marfil consiga llegar al mercado exterior en vulneración del embargo a las piedras preciosas de este país impuesto por la ONU en 2005.
En ese contexto, destaca que el "inexplicable" aumento de las exportaciones de diamantes sin pulir de Guinea hace sospechar que este país, así como Liberia, también forman parte de las redes que comercializan estas piedras preciosas prohibidas.
Los asesores de la ONU indican que ni el Gobierno, ni los rebeldes han puesto en marcha las medidas necesarias para ejercer un control del paso de mercancías que permita hacer respetar el embargo del Consejo de Seguridad.
Al mismo tiempo, aconseja a países como Israel, Emiratos Árabes Unidos, Líbano, Liberia y Guinea a redoblar sus esfuerzos por impedir la venta de "diamantes de sangre" marfileños.
El Consejo de Seguridad tiene previsto renovar el jueves el régimen de sanciones impuesto a Costa de Marfil durante el conflicto interno que desangró a principios de ésta década al país africano.
El presidente marfileño, Laurent Gbagbo, convocó el pasado mayo elecciones presidenciales para el próximo 29 de noviembre, tras meses de tensiones.
Gbagbo fue elegido presidente en 2000, dos años antes de que estallara una guerra civil que dividió al país en dos partes.
La zona norte esta dominada por la guerrilla de las Fuerzas Nuevas, encabezadas por el ahora primer ministro Guillaume Soro, mientras que el sur quedó en poder del Gobierno de Gbagbo.