El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) le propuso hoy al Gobierno de Bolivia que implemente un nuevo modelo económico basado en "usos alternativos de los recursos naturales" y no en su "depredación".
La representante del PNUD en Bolivia, Yoriko Yasukawa, en una conferencia de prensa celebrada con motivo de la presentación de un informe sobre la propuesta, señaló que el documento propone superar el actual modelo boliviano de "crecimiento empobrecedor".
Yasukawa apuntó que el PNUD pretende hacer "un aporte constructivo para que todos los bolivianos vivan bien y en armonía con la naturaleza", a través de un modelo de "protección de los recursos naturales combinado con la generación de empleo decente".
Según una nota difundida en el acto, el actual modelo boliviano se basa en la "depredación" de los recursos naturales que solo provoca aumento de la pobreza a pesar del crecimiento económico.
El PNUD propone "aprovechar la 'megadiversidad' de los recursos naturales existentes en Bolivia de manera sostenible, lo que permitirá una nueva identidad de su economía destinada a ofrecer mayores empleos y mejores condiciones de vida".
"El Estado y las instituciones privadas y de cooperación enfrentan el desafío de transformar el patrón depredador y extractivista en otro progresista de sostenibilidad ambiental y laboral", apuntó el PNUD.
El estudio, titulado "La otra frontera", señaló "pasos hacia una economía alternativa, basada en servicios ambientales, ecoturismo, desarrollo forestal, biocomercio y agricultura orgánica que generan empleo conservando el medio ambiente y mejorando los estándares laborales".
El informe presenta 25 casos exitosos de prácticas alternativas de aprovechamiento sostenible de recursos naturales renovables, lo que denomina metafóricamente "la otra frontera".
Califica de "la maldición de los recursos naturales" a la dificultad que afrontan las economías basadas en la explotación de recursos minerales e hidrocarburíferos para generar empleo de manera sostenible.
Lo que llama "la vieja frontera" es un modelo que se basa en usos del suelo con bajos retornos a la inversión y baja productividad, que beneficia a pocos actores.
Según el PNUD, "el contexto internacional ha creado ya las condiciones para dar ese salto cualitativo con situaciones como el cambio climático y la crisis alimentaria".
El informe fue elaborado por un equipo de investigadores del PUNUD en colaboración con la embajada de los Países Bajos en La Paz, la Agencia Suiza para el Desarrollo y Cooperación (COSUDE) y Conservación Internacional Bolivia.