El Consejo de Seguridad de la ONU pidió hoy que se esclarezcan las circunstancias que rodearon la violación de al menos 154 civiles en una aldea de la República Democrática del Congo (RDC), así como la conducta de la unidad de "cascos azules" en la zona que no logró impedir el ataque.
"Hay una sensación generalizada de que las cosas no salieron tal como debían y la intención del Consejo es examinar con detenimiento lo que sucedió", explicó el presidente de turno del órgano, el embajador ruso Vitaly Churkin, a la salida de una reunión.
En esa reunión, representantes del departamento de Operaciones de Paz de la ONU presentaron un informe sobre el ataque presuntamente perpetrado entre el 30 de julio al 2 de agosto pasados por guerrilleros congoleños mai-mai y de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), pero que no se confirmó hasta esta semana.
La población agredida, Banamukira, en la provincia de Kivu Norte, se encuentra a unos 30 kilómetros de una base de avanzada de la misión de estabilización de la ONU en la RDC (MONUSCO), lo que ha planteado interrogantes sobre la actuación de los "cascos azules".
Churkin señaló que se formularon numerosas preguntas en la reunión de hoy, que en no todos los casos se contestaron, por lo que el Consejo volverá a tratar este asunto cuando vuelva el equipo que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha enviado a la zona.
La delegación encabezada por el secretario general adjunto del organismo para Operaciones de Paz, Atul Khare, y la representante especial para la violencia sexual en los conflictos, Margot Wallstrom, tienen previsto regresar a Nueva York el 8 de septiembre.
"Hay que llegar al fondo de la cuestión, y eso es lo que entendemos que harán el señor Khare y la señora Wallstrom, y esperamos verlo cuando regresen", afirmó el embajador ruso.
Churkin leyó, además, una declaración de los quince miembros del máximo órgano en la que expresaron su "indignación" por esta violación masiva de mujeres y niñas, al tiempo que instaron al Gobierno congolés a investigar "con rapidez" el ataque y poner a sus responsables a disposición de la Justicia.
Asimismo, respaldaron la misión de Khare de aclarar "en la medida de lo posible los hechos y las circunstancias que rodearon al incidente y evaluar qué más se puede hacer para garantizar la protección de los civiles".
La embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice, aseguró que el informe remitido por el Departamento de Operaciones de Paz fue "horripilante", dijo, "tanto por lo que nos explicaron, como por lo que no sabemos".
Rice resaltó la necesidad de conocer más detalles sobre lo sucedido, particularmente a la luz de la información aparecida hoy en el diario The New York Times de que la MONUSCO sabía de la presencia de un gran número de rebeldes en la zona y avisó a los cooperantes humanitarios de que no se acercaran por allí.
"Si se sabía que había una situación de inseguridad o presencia de rebeldes, ¿qué hizo la MONUSCO al respecto y qué debería haber hecho? Estamos a la espera de la respuesta a esta pregunta", indicó la diplomática estadounidense.
Rice también señaló que se discutieron posibles medidas para evitar este tipo de situaciones, como proporcionar radios o teléfonos satélitales a las poblaciones vulnerables para que puedan alertar con tiempo a los "cascos azules".
El representante especial de la ONU para la República Democrática del Congo, Roger Meece, reconoció el miércoles que el 30 de julio recibieron noticias de la presencia de guerrilleros en la zona, pero en ningún momento tuvieron indicación alguna de que estaban preparando un ataque contra la población civil.
Asimismo, aseguró que en días posteriores patrullas de la MONUSCO visitaron las aldeas de la zona, pero en ningún momento sus habitantes denunciaron que habían sido blanco de un ataque.