El Consejo de Seguridad de la ONU pidió hoy al Gobierno y a los ex rebeldes de Sudán que adopten las medidas necesarias para garantizar la celebración en paz y a tiempo del referendo de autodeterminación del sur del país previsto para el próximo enero.
Los 15 miembros del máximo órgano de Naciones Unidas difundieron esta declaración tras una reunión con el subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Alain Le Roy, quien les informó de la delicada situación en el terreno.
"Los miembros del Consejo de Seguridad instan a las partes firmantes del Acuerdo Amplio de Paz (CPA) a que adopten con urgencia las medidas necesarias para facilitar la celebración pacífica y puntual de un referendo que refleje la voluntad del pueblo sudanés", afirmó el Consejo de Seguridad en el escrito.
Asimismo, resaltó que el mayor país de África afronta "un período crítico" en el que debe preparar la votación en que se decidirá la posible secesión del sur del país y el futuro de la disputada región petrolífera de Abyei.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha convocado para el próximo 24 de septiembre una reunión de alto nivel en la sede del organismo para abordar la delicada situación en Sudán.
Al encuentro, que coincide con el debate de la Asamblea General de Naciones Unidas, tiene previsto asistir el presidente de EE.UU., Barack Obama.
El norte de Sudán, de mayoría musulmana, y el sur, predominantemente cristiano y animista, libraron una guerra de 22 años que concluyó con un acuerdo de paz en 2005, que estipulaba tanto la celebración de los comicios generales de abril pasado, como el referendo sobre la independencia del sur a comienzos de 2011.
Más de dos millones de personas murieron en ese conflicto, que comenzó en 1983, cuando el régimen de Jartum impuso la ley islámica en todo el país y los rebeldes sureños se levantaron en armas.