La ONU pide a los combatientes en Sri Lanka que dejen escapar a los civiles atrapados


La ONU pidió hoy al Ejército de Sri Lanka y a los guerrilleros tamiles que permitan la huida de cientos de miles de civiles atrapados por la violencia en la región donde ambos bandos combaten desde hace meses.


El subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, John Holmes, indicó que se han producido varios intentos de convencer a los dirigentes tamiles de que dejen marchar a la población civil retenida en el reducto que mantienen los rebeldes en el noroeste del país.


"Deseo que esos intentos tengan éxito pronto", dijo Holmes a la salida de una reunión en el Consejo de Seguridad de la ONU en la que informó de la situación humanitaria en Sri Lanka.

 

Al mismo tiempo, el máximo responsable en materia humanitaria de la ONU también hizo un llamamiento a las autoridades ceilanesas para que facilite la salida de los civiles del frente de combate.


"También insto al Gobierno de Sri Lanka a contenerse de lanzar una última batalla para que así se le dé tiempo a la población a escapar, de una manera u otra", señaló.


Los guerrilleros de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) se encuentran acorralados en un área selvática de unos 100 kilómetros cuadrados, donde unos 250.000 civiles están atrapados víctimas del fuego cruzado entre ambos bandos y sin acceso a medicinas o alimentos.

 

El jefe del brazo político del LTTE, B. Nadesan, ofreció la semana pasada un alto el fuego a la comunidad internacional, pero descartó el desarme o la rendición de la guerrilla, que lleva 25 años de lucha por la independencia de los tamiles de Sri Lanka.


Holmes, que la semana pasada visitó Sri Lanka, también expresó preocupación por el futuro de los miles de desplazados que han huido del territorio rebelde y se encuentran alojados en campos administrados por el Gobierno.


Indicó que los residentes de los campos viven en condiciones aceptables, pero lamentó que el Ejército restrinja su libertad de movimiento por "razones de seguridad".

 

El presidente de turno del Consejo de Seguridad, el embajador japonés Yukio Takasu, aseguró que sus quince miembros también expresaron el deseo de que el Gobierno ceilandés tome todas las medidas necesarias para evitar un mayor daño a la población civil.


"Esperamos que el Gobierno ejerza la contención, respete las leyes humanitarias y trate de reducir el sufrimiento de los civiles", indicó.


Sin embargo, Takasu recalcó que los miembros del Consejo fueron más críticos con la actuación del LTTE, al que se acusa de impedir la huida de los civiles atrapados para utilizarlos como escudos humanos.

 

"Hubo consenso sobre que se debe apelar con firmeza al LTTE para que deponga las armas y renuncie a la violencia como una forma de lograr sus objetivos políticos", aseveró.


Takasu consideró que a la hora de valorar la situación en Sri Lanka se debe considerar el hecho de que el Gobierno se enfrenta a un grupo capaz de utilizar a la población civil y que es considerado terrorista por EE.UU. y la Unión Europea (UE).


Desde el inicio de la guerra en el año 1983, casi 100.000 personas han muerto víctimas de los combates y cientos de miles se encuentran desplazadas o exiliadas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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