La oposición brasileña proclamará mañana al economista José Serra, ex gobernador de Sao Paulo, candidato presidencial para los comicios de octubre próximo, en los que será elegido el sucesor del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Serra, economista de 68 años y con cinco décadas en la política, será proclamado candidato presidencial por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), en cuya fundación participó en 1988, y además recibirá el respaldo de los partidos Popular Socialista (PPS) y Demócratas (DEM).
El líder socialdemócrata ya intentó llegar a la Presidencia en las elecciones de 2002, pero entonces fue derrotado por el carisma de Lula, quien llegó al poder en la que fue su cuarta candidatura.
Así como Lula encabezaba todas las encuestas de opinión en abril del 2002, Serra parte en esta ocasión con una ventaja de entre 5 y 9 puntos porcentuales en relación a la abanderada oficialista, Dilma Rousseff, quien acaba de dimitir del Ministerio de la Presidencia para ser candidata.
Rousseff, de 62 años y quien como Serra también es economista, ha sido aupada por el propio Lula como aspirante a su cargo, pese a que jamás se ha presentado a un puesto de elección popular.
La candidata del Partido de los Trabajadores (PT) participó en la década de 1970 en las guerrillas que combatieron a la dictadura, que Serra enfrentó desde la Unión Nacional de Estudiantes, entidad que presidía en 1964 cuando ocurrió el golpe militar.
En esa época, la ex ministra llegó a ser detenida y pasó tres años en prisión, donde sufrió graves torturas. Serra no conoció las cárceles de la dictadura, pero estuvo clandestino durante meses y pasó catorce años en el exilio, ocho de ellos en Chile.
Mientras estuvo en Chile, Serra trabajó en la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y llegó a ser asesor del Gobierno del presidente Salvador Allende (1970-1973), tras cuyo derrocamiento y muerte abandonó ese país para continuar su exilio en Estados Unidos.
Regresó a Brasil en 1977 y retomó su actividad política, siempre junto a Fernando Henrique Cardoso, a quien ayudó a llegar a la Presidencia en las elecciones de 1994, en las que Serra fue elegido senador.
Durante el Gobierno de su "compañero", como siempre ha llamado a Cardoso, fue ministro de Planificación y luego de Salud, un área en la que obtuvo los mayores reconocimientos de su vida política, en especial por un exitoso programa de combate al Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).
Tras su derrota ante Lula en las elecciones del 2002, Serra se refugió en su fortín de Sao Paulo, donde fue elegido alcalde de la ciudad en 2004 y luego gobernador del Estado, en 2006.
El pasado 31 de marzo, al dejar el cargo de gobernador para ser candidato presidencial, adelantó que ofrecerá a los brasileños "un Gobierno que sirva a los intereses públicos y no a la maquinaria partidista", como sostiene la oposición que ha hecho Lula.
Según fuentes del PPS, "el lanzamiento de la candidatura de Serra será más que un acto político, y mostrará la unión de la oposición y de diversos segmentos de la sociedad en torno a la construcción de un nuevo proyecto de desarrollo para Brasil".
El acto se realizará en un centro de convenciones de Brasilia en el que son esperadas alrededor de 2.500 personas, según el PSDB.
Entre los oradores que intervendrán antes que Serra, figuran el senador Sergio Guerra, presidente del PSDB, el diputado Rodrigo Maia, quien preside el DEM, y el líder nacional del PPS, Roberto Freire.
También está previsto que participe el propio Cardoso, a quien el actual Gobierno acusa de haber dejado al país al borde de la quiebra mediante la vasta política de privatizaciones que llevó a cabo entre 1995 y 2003.