Las fuerzas de oposición de Pando (norte de Bolivia) acusaron hoy al Gobierno de Evo Morales de fraude para lograr la victoria, por un estrecho margen, en los comicios regionales y locales en esa región.
Según la información de la Corte Nacional Electoral (CNE) con el 97,7 por ciento de los votos escrutados, el candidato oficialista a la gobernación de Pando, José Luis Flores, se impuso con el 49,7 por ciento de los votos al opositor Paulo Bravo, que logró un 48,4.
Si bien la votación en cinco mesas de esa región se repetirá el 18 de abril al haberse detectado irregularidades, la victoria de Flores está asegurada, puesto que Bravo necesitaría casi 450 votos para igualar el resultado del oficialismo y únicamente 222 personas volverán a sufragar.
En declaraciones hechas hoy al canal privado Unitel, la senadora pandina de la fuerza opositora Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN) Eva Gonzales acusó al Gobierno de haber trasladado a ciudadanos de otras regiones e influyó en la votación en los cuarteles militares para ganar en Pando.
Según Gonzales, una muestra de su denuncia es el crecimiento del padrón en esa región, que para estos comicios sumó a 7.000 nuevos electores con respecto a las elecciones generales de diciembre pasado.
"Todos estos elementos conllevan a un fraude electoral, tomando en cuenta que la Corte Departamental Electoral está sometida al MAS (Movimiento Al Socialismo, el partido de Morales). Son elementos que dejan mucho que desear y vulneran la realidad de la votación en Pando", sostuvo.
Aseguró que "todo el país" conoce la inclinación ideológica de los ciudadanos de ese departamento, tradicionalmente gobernado por fuerzas conservadoras, y consideró que el porcentaje logrado por Flores "no es algo real".
Tras las elecciones del 4 de abril, han sido el oficialismo y los sectores afines a Morales quienes han denunciado casos de fraude electoral en las regiones de Beni (noreste), Santa Cruz y Tarija (sur), donde el partido del presidente perdió en la votación para elegir gobernadores y alcaldes.
El propio José Luis Flores habló de irregularidades en Pando la misma noche electoral cuando, a falta de datos oficiales, los sondeos mostraban ya un empate en la votación para elegir al gobernador de esa región.
En el caso de la oriental Santa Cruz, donde el escrutinio oficial y aún parcial da una clara victoria a la oposición, sectores afines al Gobierno exigieron una segunda vuelta electoral en tres municipios por denuncias de fraude y amenazaron a la CNE con bloqueos de carreteras en caso de no ser atendidos.
El Comité Cívico de Santa Cruz criticó en un comunicado la reacción de los oficialistas ante los resultados de las elecciones y exigió respeto a la votación en esa región, donde el cómputo oficial con el 32,7 por ciento de los votos da el triunfo al opositor Rubén Costas, con un 56,6 por ciento de los votos.
Los líderes cruceños llamaron a la población de esa región "a mantener la tranquilidad ante las provocaciones incitadas desde el Gobierno Central" y rechazaron "la injerencia política" y la presión que ejerce el oficialismo contra las cortes departamentales.
Además, pidieron a las misiones de observadores electorales que se pronuncien sobre la transparencia del proceso electoral "y la manipulación del gobierno central sobre los resultados".
"El partido oficialista, ofuscado por los resultados electorales, atropella al Poder Judicial y con su injerencia lo utiliza para ocultar su clara derrota política en las urnas, amedrentando y presionando a los miembros de las Cortes Departamentales electorales", señala el comunicado.
Esta semana el presidente Evo Morales ha amenazado con enjuiciar a las autoridades de las cortes electorales departamentales de Pando, Beni, Tarija y Santa Cruz por esos supuestos fraudes electorales.
El presidente de la Corte Nacional, Antonio Costas, en una entrevista que publica hoy el diario La Prensa, expresó su preocupación por el hecho de que Morales haga ese tipo de declaraciones "sin tener la información suficiente" y pidió a los actores políticos del país que dejen trabajar al organismo electoral.