Líderes opositores bolivianos criticaron hoy la visita del presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, que llegó a La Paz en su gira latinoamericana y dijeron que el mandatario viene al país por uranio para su programa nuclear.
El diputado conservador Pablo Klinsky, alertó de que Irán está "detrás del uranio" y lamentó que el Gobierno de Evo Morales "quiera arrastrar a Bolivia a escenarios bélicos ajenos" como el enfrentamiento entre los Ejecutivos de Venezuela y Colombia o la tensión en Oriente Medio.
Klinsky recordó que el Gobierno de Israel denunció hace meses la presunta venta de uranio boliviano a Irán, así como "los esfuerzos que ha hecho" el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y premio Nobel de la Paz, Mohamed el Baradei, para evitar que esto suceda.
Según el diputado, el Baradei "llegó a ofrecerle a Evo Morales un paquete de ayuda con la única condición de que no le venda uranio a Irán".
Además, Klinsky apuntó que la empresa canadiense Mega Uranium tiene registrados 17 yacimientos de uranio en Bolivia y que "existiría un proyecto avanzado de exploración en el norte de Potosí" de este químico.
"Es muy preocupante que Evo Morales quiera involucrar a Bolivia con el proyecto atómico de Irán, que tiene fines bélicos", concluyó.
Frente a estas críticas, el Gobierno de Morales ha insistido en que Bolivia no exporta ni produce uranio actualmente, como señalaron versiones del Gobierno de Israel al acusar al país andino y a Venezuela de suministrar este metal al programa nuclear de Irán.
No obstante, el Ejecutivo también ha reconocido que la Prefectura (gobernación) oficialista de Potosí tiene un proyecto para buscar uranio en una antigua mina de esa región que fue parcialmente explotada a mediados de la década de 1970.
También la embajada de Irán en Bolivia afirmó el pasado mes de junio que no cooperará con este país en la búsqueda o explotación de uranio para su programa nuclear.
Por su parte, el candidato Manfred Reyes Villa, que se enfrentará a Evo Morales en las elecciones del próximo 6 de diciembre, criticó también la visita de Ahmadineyad y aseguró que se trata de una "amenaza velada" a la oposición política del país.
"¿Qué quiere decirle Evo Morales a la oposición y al país trayendo en vísperas de comicios generales al líder de un régimen de facto que protege al terrorismo y que condena a muerte a sus opositores por protestar contra un fraude? El mensaje es que deberíamos rendirnos y ya no luchar", afirmó Reyes Villa.
El presidente llegó esta mañana a Bolivia, donde prevé pasar unas horas para reunirse con Morales para firmar varios convenios bilaterales.
Esta es la segunda visita de Ahmadineyad al país suramericano, tras el viaje oficial que cursó en septiembre de 2007, cuando ratificó con Morales una alianza basada en su posición común contra el "imperialismo" de EE.UU y firmó un plan de cooperación por el que Irán se comprometió a invertir en Bolivia 1.100 millones de dólares.
Un año después, el 1 de septiembre de 2008, Morales reafirmó en Teherán, en una visita oficial, su compromiso para luchar "contra cualquier forma de imperialismo".
Ahmadineyad llega a Bolivia tras su visita ayer a Brasil, donde se reunió con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Esta misma tarde está previsto que viaje hacia Caracas (Venezuela) para continuar su periplo suramericano.