La oposición nicaragüense criticó hoy al presidente de este país, al sandinista Daniel Ortega, por sus relaciones con Irán, que han causado la preocupación de Estados Unidos, el principal socio comercial de esta nación centroamericana.
"Irán es una influencia sumamente negativa para Nicaragua", dijo el diputado liberal opositor Eduardo Montealegre, al Canal 12 de la televisión local.
La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, advirtió el viernes pasado a los países latinoamericanos sobre las consecuencias que podrían sufrir si tienen cercanas relaciones con Irán.
Según el diputado opositor, esa preocupación ya se la había expresado el secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para América Latina, Arturo Valenzuela, durante un encuentro celebrado en Washington a finales de noviembre pasado.
Para Montealegre, ex candidato presidencial en los comicios de 2006, que ganó el actual gobernante sandinista, la preocupación de Washington gira en torno a que Irán no ha asumido compromisos con la democracia, ni con detener la proliferación de armas nucleares y más bien -sostiene- apoya al terrorismo.
Por su lado, el ex gobernante nicaragüense Arnoldo Alemán (1997-2002) lamentó que Nicaragua "vuelva a ser objeto de señalamientos negativos internacionalmente como resultado del desgobierno de Daniel Ortega y su política exterior".
"Los nicaragüenses queremos ser noticia internacional pero por razones positivas, constructivas y no por los vínculos con países como Irán que rompen el orden mundial con temas delicados como programas nucleares", indicó Alemán, principal líder del opositor Partido Liberal Constitucionalista, en una declaración escrita.
En tanto, Avil Ramírez, ministro de Defensa durante el Gobierno de Enrique Bolaños (2002-2007), dijo que las relaciones de Nicaragua con Corea del Norte, Irán y Libia "no son una buena relación para nuestro país".
Esas relaciones con esos países "no ayuda a crear un clima apropiado para la inversión extranjera", dijo Ramírez, actualmente directivo de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AMCHAM).
"Todos tenemos la libertad de tener amigos, pero ojalá que tengamos buenos amigos (y) que no nos den armas para matarnos", comentó, por su lado, el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Leopoldo Brenes.
"Nos interesan los amigos que nos ayuden a hacer un país en desarrollo y progreso, pero en armas no", agregó el líder religioso, en declaraciones a la televisión local.