Líderes de la oposición de Nicaragua denunciaron hoy que seguidores del presidente, el sandinista Daniel Ortega, utilizaron este domingo bombas de contacto con esquirlas contra una marcha de liberales en Nindirí, sur del país, donde se registraron al menos dos heridos.
El diputado y ex candidato a la alcaldía de Managua, Eduardo Montealegre, y el ex candidato presidencial sandinista disidente Edmundo Jarquín suscribieron hoy una declaración conjunta para formular la denuncia sobre el uso de este tipo de explosivo.
En la declaración se señala que este domingo se registró "una peligrosa escalada de la violencia" cuando "fuerzas de choque del orteguismo" recurrieron a lanzar esas bombas "cargadas de charneles (esquirlas)" y "algunas de ellas de poderosa onda expansiva".
Según los opositores, esas bombas son "semejantes a las que se utilizaron durante la insurrección de los años 1978 y 1979" contra la guardia nacional de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle, especialmente en el indígena barrio de Momimbó, en Masaya.
"Estos instrumentos ya han sido utilizados como armas de guerra", sostuvieron.
Los denunciantes agregaron que el "orteguismo", en su intento "por imponer el fraude electoral y negar a los ciudadanos el derecho a manifestar su protesta pacífica en las calles, continúa dividiendo y polarizando a los nicaragüenses".
Montealegre y Jarquín formularon un llamamiento a las autoridades encargadas de velar por orden público para que reviertan "esa peligrosa escalada de la violencia, impidiendo la elaboración y uso de este tipo de armas".
En la declaración conjunta, los líderes opositores reconocieron la actitud "responsable de la Policía Nacional, lo que permitió que los sucesos ocurridos este domingo en Nindirí no tuvieran mayores consecuencias".
En la marcha en cuestión, en defensa del voto en la que participaron Montealegre y Jarquín, resultaron heridas dos personas como resultado del enfrentamiento entre liberales y sandinistas con piedras, morteros caseros y garrotes.
Desde el pasado 4 de enero se han realizado marchas en municipios de La Concepción, Nindirí, Nagarote y Wiwilí, en rechazo a los resultados dados por el Consejo Supremo Electoral (CSE) en las elecciones municipales del 9 de noviembre pasado.
Según estos resultados, el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ganó 105 de las 146 alcaldías en juego, la alianza encabezada por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en 37 municipios y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) en cuatro.
Esos datos son considerados fraudulentos por la oposición.