La organización estadounidense defensora de los animales PETA se declaró hoy "eufórica" porque el Parlamento de Cataluña prohibió en esa región de España las corridas de toros.
El grupo, que promueve "el tratamiento ético de los animales", indicó en una declaración que "era claro que la marea había cambiado desde que se reunieron 180.000 firmas en apoyo de la proscripción" de esa práctica.
"El pueblo ha hablado: la crueldad con los animales -disfrazada de 'tradición'- ya no se tolera", continuó la declaración el grupo PETA, siglas en inglés de la organización Personas por el Trato Ético de los Animales.
"Varias ciudades en España, Francia, Portugal, Colombia, Venezuela y Ecuador se han declarado recientemente opuestas a las corridas de toros, y ahora Cataluña es la segunda región española que las prohíbe después de que Islas Canarias lo hiciera en 1991", según PETA.
La corrida de toros, indicó el grupo, "es un acto de cobardía".
"A menudo el toro está gravemente debilitado mediante laxativos, golpes en los riñones, deshidratación y aún un ungüento de petróleo que se le pone en los ojos antes de que entre al ruedo", describió PETA.
En la corrida típica, los picadores, "hombres montados en caballos con los ojos cubiertos, clavan lanzas en el lomo y el cuello del toro debilitando su capacidad para levantar la cabeza", señaló el comunicado, que añade que, otros, los "banderilleros", clavan en el lomo del toro "lancetas con puntas como arpones".
Finalmente, señaló PETA, "después que el toro está debilitado por la pérdida de sangre aparece el matador que intenta dar muerte al toro pero, a menudo, lo logra sólo después que hiere y mutila aún más al animal en desventaja".