La misión de la OTAN en Afganistán aplaudió hoy la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU de desligar de la red terrorista Al Qaeda el régimen de sanciones a los talibanes pero alertó de que continuará con las ofensivas contra la insurgencia.
En una rueda de prensa en Kabul, un portavoz de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), Josef Blotz, aseguró que la medida de Naciones Unidas no afectará a la estrategia de su organismo en la lucha contra los insurgentes.
"Separar los nombres de los talibanes de los de los miembros de Al Qaeda de la lista negra no afectará a la guerra contra el terrorismo en Afganistán. La estrategia continuará", afirmó Blotz, según la agencia afgana AIP.
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el pasado día 17 por unanimidad separar el régimen de sanciones contra los talibanes del que aplica a la red terrorista Al Qaeda.
Según Naciones Unidas, la medida tiene como objetivo dar "un papel visible y más claro" al Gobierno afgano a la hora de quitar o sumar personas de la lista de sancionados y facilitar así el proceso de reconciliación con el movimiento talibán.
El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, quien lanzó este proceso en 2010, anunció este sábado por primera vez de forma oficial que EEUU y otros países están manteniendo conversaciones con los talibanes con vistas a estudiar una salida al conflicto.
"Las conversaciones con los talibanes han comenzado. Las tropas extranjeras, y especialmente Estados Unidos, están participando en esas negociaciones", dijo Karzai.
La guerra afgana se encuentra en el momento más sangriento tanto para las fuerzas internacionales como para la población civil desde la invasión de EEUU y la caída del régimen talibán hace casi una década.