La petrolera OGX, controlada por el multimillonario brasileño Eike Batista, anunció hoy que descubrió nuevas muestras de hidrocarburos en una de las concesiones que explora en aguas rasas de la Cuenca de Campos, en el océano Atlántico frente al litoral del estado de Río de Janeiro.
"Fue identificada una columna con hidrocarburos superior a 130 metros (...) en reservas con intervalos que llegan a superar el 30% de porosidad", según un comunicado enviado por la empresa a la Bolsa de Valores de Sao Paulo.
El hallazgo se hizo en el bloque BM-C-41 de la Cuenca de Campos, una concesión en la que la empresa tiene el 100% de participación y la misma en la que a finales del mes pasado ya había descubierto otra columna de hidrocarburos.
El nuevo descubrimiento fue hecho en sedimentos del segmento geológico Albiano y la empresa anunció que seguirá perforando el mismo pozo para determinar si hay reservas más profundas.
"Este descubrimiento en el pozo OGX-3 está considerado como de gran importancia para reforzar nuestra percepción de que estamos ante una nueva provincia petrolífera en el sur de la Cuenca de Campos", aseguró Paulo Mendonza, director de OGX, citado en el comunicado de la empresa.
El ejecutivo destacó las "excelentes características" de porosidad de las reservas encontradas en el Albiano.
La perforación del pozo se hace en una región a unos 83 kilómetros de la costa del estado de Río de Janeiro a partir de una profundidad oceánica de 130 metros.
La OGX, una de las empresas controlada por Batista, es una de las petroleras más nuevas de Brasil, con acciones lanzadas en la Bolsa de Sao Paulo el año pasado. La empresa se adjudicó sus primeras concesiones petroleras hace dos años.
La concesión en la que hizo dos hallazgos en menos de un mes está próxima al bloque BM-C-43, en el que la misma OGX descubrió un yacimiento que, según sus cálculos, tiene un volumen recuperable de entre 500 y 1.500 millones de barriles de petróleo.
La OGX también había anunciado en octubre el hallazgo de indicios de hidrocarburos en un pozo perforado en la concesión BM-S-29, un área de aguas rasas en la cuenca marina de Santos, en el estado de Sao Paulo.
La petrolera, con proyectos para comenzar a producir crudo en 2011, tiene 29 concesiones para explotar hidrocarburos en Brasil, de las cuales 22 están en áreas marinas, lo que la convierte en la mayor empresa privada del país dedicada a la exploración de petróleo en el mar.