La policía de Bolivia desalojó de una institución estatal a medio centenar de cocaleros en huelga de hambre y que retenía a ocho funcionarios para exigir más mercados para su producción, confirmaron hoy fuentes oficiales.
El director general de Control e Industrialización de la Coca, Luis Cutipa, dijo a los medios que la policía hizo un operativo la medianoche del jueves para desalojar a los campesinos y permitir la salida del lugar de los funcionarios retenidos.
Los productores de coca que pertenecen a la zona de los Yungas de La Paz, iniciaron una huelga de hambre el miércoles pasado para reclamar al Gobierno de Evo Morales que les permita extender sus mercados a las regiones de Cochabamba (centro) y Santa Cruz (este).
Funcionarios del Gobierno de Morales, que continúa como líder de los productores de coca del Chapare (centro), rechazan la petición de los campesinos de Yungas con el argumento de que parte de esa coca yungueña es desviada al narcotráfico.
El dirigente de los cocaleros de Yungas Tiburcio Mamani dijo a radio Panamericana que los policías agredieron "con violencia" a los campesinos, de los que uno quedó herido e ingresó en un hospital.
Mamani agregó que están convencidos de que hay "producción exagerada de coca", pero pidió identificar en qué poblados de los Yungas están los cultivos excedentes que podrían servir para el narcotráfico, y no hacer una prohibición general de venta.
La hoja en Bolivia es usada con fines medicinales y en rituales culturales y religiosos, pero una parte de ella también sirve para la fabricación de cocaína.
El dirigente anunció que el próximo lunes arribarán a La Paz más sindicatos campesinos para fortalecer sus movilizaciones.