La Policía de la ciudad mexicana de Cancún, donde se celebra la XVI Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático (COP16), ordenó hoy suspender la venta de gasolina en recipientes pequeños para que no sea usada en protestas y realizó varios sobrevuelos de vigilancia en helicópteros.
Las autoridades se están preparando de esta manera para enfrentar la protesta masiva que anunciaron varias organizaciones como Oxfam y Greenpeace para el próximo martes, 7 de diciembre, si bien todavía no se conocen detalles de esa manifestación.
La dirección de Protección Civil de Cancún, el principal destino turístico de México, ordenó por medio de una circular, a la que tuvo acceso Efe, suspender la venta de combustible en recipientes y sólo suministrarlo directamente a vehículos en 74 gasolineras de la urbe.
La medida se aplicará en todo el municipio, que abarca a la ciudad de Cancún, en el Caribe mexicano, y las inmediaciones de Puerto Morelos.
Por su parte, hoy se llevaron a cabo dos manifestaciones pacíficas en las sedes de la COP16 y una en el centro de Cancún.
La primera de las protestas tuvo lugar en la puerta de entrada del hotel Sunrise que forma parte del complejo Moon Palace, sede principal de la COP16.
Indígenas de Canadá y Estados Unidos exigieron medidas contundentes de sus Gobiernos para frenar las emisiones de CO2 y combatir fenómenos como las arenas alquitranadas que produce la extracción de petróleo.
Momentos más tarde integrantes de la agrupación japonesa TCK-TCK-TCK lograron introducir un corazón de madera en el interior del centro de convenciones Cancunmesse, para expresar su rechazo a la postura del Gobierno de Japón, que no apoya el establecimiento de una segunda fase de compromisos del Protocolo de Kioto.
En tanto, aproximadamente 30 integrantes de la ONG Asociación por la Biodiversidad, de la ciudad de Apazapán, en el estado mexicano de Veracruz, se manifestaron frente al palacio municipal de Cancún.
La protesta tenía como objetivo denunciar la construcción de una cementera que supuestamente afectará la salud de cientos de indígenas en la zona veracruzana de la cuenca de Tuzamapan, Jacomulco y Apazapan.
El Protocolo de Kioto es un tratado por el que 37 países industrializados y la Unión Europea se comprometieron a reducir sus emisiones de CO2 en una media del 5% con respecto a 1990 entre 2008 y 2012.