La jefa de la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala, Marlene Blanco, apeló el fallo de una corte penal que la obligaba a entregar hoy un informe sobre las acciones que ha emprendido para detener la ola de violencia que afecta al país.
Blanco recurrió ante la Corte de Constitucionalidad (CC), máximo tribunal de este país centroamericano, para dejar sin efecto el plazo de 48 horas que hace dos días le fijó la Corte de Apelaciones del Ramo Penal para que presentara el documento.
La orden de esa corte responde al amparo que en contra de Blanco interpuso el martes el procurador de los Derechos Humanos de Guatemala, Sergio Morales, con el objetivo de que la funcionaria fuera obligada por la vía judicial a perseguir a los responsables de los últimos hechos de violencia.
Blanco no explicó las razones ni argumentos por los que apeló el fallo para no entregar la información, pero fuentes de la PNC aseguraron a Efe que "la principal razón" es que necesitan "tiempo para procesar todos los datos".
Además, "hay mucha información que, por tratarse de temas de seguridad, no se puede dar a conocer. No podemos indicar la forma en que se han realizado la operaciones, ni los lugares. Eso sería tanto como darle los detalles a los delincuentes", añadieron las fuentes.
Morales argumentó en el amparo solicitado en contra de Blanco que la actitud de pasividad asumida por la PNC ante los hechos de violencia "es una violación de los derechos de protección a la persona y a la familia".
Según el procurador, al apelar la decisión de la Corte, la jefa de la PNC "ha obtenido una victoria pírrica" porque lo único que ha logrado "es prolongar algo que tiene que hacer".
"Ella puede acudir a todos los recursos a su alcance, pero eso no tiene que afectar el fondo de la resolución. Podrá ganar cinco o diez días, tiempo durante el cual (los delincuentes) van a matar a 170 personas más", subrayó.
Los niveles de violencia que afectan a Guatemala han hecho de este uno de los países más inseguros de América Latina.
Según cifras oficiales, en lo que va de este año se han producido más de 21.500 delitos diversos, entre ellos 3.614 asesinatos.
En promedio, cada día se producen 16 muertes violentas, que las autoridades atribuyen a las bandas del crimen organizado, los grupos de narcotraficantes y las pandillas juveniles.