La Policía de Honduras rechazó hoy cualquier vinculación con el asesinato de seis personas en una remota región del departamento de Olancho (este), atribuida por un activista humanitario, tras la liberación de un pariente del presidente del país, Porfirio Lobo.
El portavoz de la Policía Nacional, Leonel Suaceda, aseguró a Efe que "los seis muertos no se le pueden atribuir a la Policía" porque la operación de rescate de Mario Filiberto Moya Lobo, ayer, se limitó a su liberación y "no hubo detenidos".
Medios locales han vinculado el múltiple crimen al secuestro de Moya Lobo, mientras que el presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH, privado), Andrés Pavón, responsabilizó a la Policía de esas muertes.
El jefe de la Policía en la ciudad de Catacamas (Olancho), Hugo Alvarado, indicó a periodistas que un equipo especial investiga el asesinato de las seis personas, cuyos cadáveres fueron encontrados ayer cerca de la aldea El Ocotillal, en un sector montañoso.
Según Alvarado, las víctimas, de entre 24 y 40 años, fueron identificadas como Rubén Emilio Castro Juárez, José Gustavo Castro, Jesús Murillo, Tomás Alberto Juárez, Carlos Humberto Murillo Guifarro y Marjorie Judith Maradiaga.
Tras haber sido secuestrado el 16 de octubre pasado, Moya Lobo, de 54 años y residente en Catacamas, fue liberado en La Cuchilla de los Coyoles, también en Olancho, en una operación que llevó cinco días y fue ejecutada por el Grupo Especial Antisecuestro (Geas) de Honduras, apoyado por el Gaula, unidad similar de Colombia.
El ministro de Comunicaciones y Estrategia del Gobierno de Lobo, Miguel Ángel Bonilla, aseguró hoy a Efe que Moya Lobo "es un pariente muy lejano del presidente", a quien, comentó, ahora que es gobernante "le han aparecido un montón de 'familiares'", por lo común de su apellido, sobre todo en Olancho.
El portavoz de la Policía hondureña dijo que en la liberación de Moya Lobo "la asistencia de los colombianos ha sido de carácter técnico", como el "asesoramiento en cuestiones de negociar", por parte de la Policía y los familiares de una persona, con los secuestradores.
"Los colombianos no han participado en la detención de personas en ningún momento", aseguró Sauceda.
Alvarado dijo a medios locales que los secuestradores pedían en principio un rescate de once millones de lempiras y luego bajaron a cinco millones (de unos 579.000 a 263.000 dólares), pero que finalmente la familia no pagó nada.
El ministro de Defensa de Colombia, Rodrigo Rivera, aseguró ayer en Bogotá que Moya Lobo fue liberado gracias al apoyo de la Policía colombiana, que en un comunicado refirió que ha colaborado en el rescate de otras 12 personas en Honduras este año en el marco de la cooperación bilateral en materia de seguridad.