El director de Seguridad Ciudadana de la Policía colombiana, general Orlando Páez Barón, señaló hoy que tras realizar investigaciones internas se desestimó la participación de agentes de la institución en el asesinato de una líder de desplazados en Medellín la semana pasada.
"Hemos hecho las indagaciones y hasta ahora no tenemos evidencia o hecho que sindique (involucre) a integrantes de la policía como autores" del asesinato de Ana Fabricia Córdoba, el pasado 7 de junio, señaló el general Páez.
Ana Fabricia Córdoba, de 51 años, fue asesinada el pasado martes por un hombre cuando viajaba en un autobús público de pasajeros por un populoso barrio del noreste de Medellín (noroeste).
El alto oficial hizo la revelación al intervenir en la Mesa Nacional de Garantías, que busca adoptar medidas para la protección de activistas defensores de los derechos humanos.
Un día después del asesinato de Córdoba, el vicepresidente colombiano, Angelino Garzón, pidió investigar una denuncia del Comité Metropolitano de Derechos Humanos de Medellín sobre una supuesta participación de miembros de la Policía en el asesinato.
Este lunes el ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, anunció que la Policía dará a conocer los resultados de la investigación sobre la muerte de la líder Córdoba.
"La Policía Nacional ha concluido la investigación, que pondrá en manos de la Fiscalía General de la Nación, porque este hecho no va a quedar impune", puntualizó el alto cargo.
Asimismo, reiteró a las llamadas plataformas de Derechos Humanos -que hacen parte de la Mesa Nacional de Garantías- que el Gobierno trabaja en la unificación de los esquemas de protección para la población vulnerable del país.
"Lo ideal es replantear este sistema de protección para que no esté compartimentado en ocho entidades distintas, sino que exista un solo sistema nacional, integral, con responsabilidad y que involucre a todas las entidades del Estado", precisó Vargas.
Con la muerte de Córdoba subió a 49 el número de líderes de desplazados o reclamantes de tierras en Colombia que han sido asesinados desde marzo de 2002.
De ese total, 12 han muerto desde agosto pasado, cuando asumió el actual presidente, Juan Manuel Santos.