La Policía Nacional Civil de Guatemala (PNC) frustró al menos quince ataques contra sus agentes el jueves, aunque otros cuatro atentados dejaran dos agentes muertos y dos heridos, informó hoy el ministro de Gobernación (Interior), Raúl Velásquez.
En declaraciones a periodistas, el funcionario dijo que las fuerzas de seguridad impidieron que se consumaran ayer quince ataques, aunque no entró en detalles sobre los hechos y la eventual detención de sospechosos.
Según Velásquez, los atentados fueron una reacción del crimen organizado y las pandillas juveniles por el traslado de 18 peligrosos reos de dos cárceles hacia otra prisión de máxima seguridad ubicada en el municipio de Fraijanes, a unos 20 kilómetros al sureste de la capital.
La mayoría de reos trasladados a Fraijanes están acusados por asesinatos, secuestros, asaltos y extorsiones, dijo el ministro, quien aseguró que la policía está preparada para enfrentar los ataques del crimen organizado.
Este jueves los agentes Rafael Osorio y Ramiro Caal fueron asesinados en un ataque perpetrado con fusiles Ak-47 por desconocidos frente a una iglesia de la colonia el Mezquital, al sur de la capital.
También ayer fueron atacadas a tiros dos auto-patrullas en diferentes puntos de la capital, que dejaron dos agentes heridos, y en un barrio residencial del sureste de la ciudad desconocidos lanzaron una granada que no explotó contra una sede de la PNC, según el portavoz policial, Donald González.
Velásquez dijo que las fuerzas de seguridad ya estaban a la espera de que se registraran los ataques.
"El narcotráfico nos está provocando muchos problemas, desde el envenenamiento a la juventud hasta crímenes", apuntó.
El pasado 7 de septiembre, cuando las autoridades iniciaron el trasladado de peligrosos reos hacia Fraijanes, se registró una serie de ataques en contra de guardias y funcionarios del Sistema Penitenciario, con el saldo de cuatro muertos y dos heridos.