La Policía de Honduras desalojó hoy pacíficamente a decenas de maestros que desde el martes ocupaban el interior del Ministerio de Educación en demanda del pago de salarios atrasados, informaron fuentes oficiales.
El portavoz de la Policía Nacional, Héctor Mejía, dijo a Efe que en el desalojo participaron miembros de ese cuerpo y fiscales del Ministerio Público, y que "no fue violento, no hubo heridos ni detenidos".
Un grupo de policías resguarda el edificio, en el sector céntrico de Tegucigalpa, en prevención de nuevas acciones de los docentes, agregó Mejía.
El martes, cientos de maestros se apostaron en la entrada principal del Ministerio; la mayoría de ellos abandonó las instalaciones horas después, pero otro grupo se mantuvo en el interior del edificio, hasta que hoy fue desalojado.
La Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH) exige el pago de salarios atrasados desde 2008 a muchos docentes, que suman unos 2.600, según confirmó a la prensa el ministro de Educación, Marlon Brevé.
La FOMH, que agrupa a cuatro organizaciones que totalizan más de 50.000 maestros, también exige el pago de un bono prometido por el presidente Manuel Zelaya, la transferencia de fondos del Estado al instituto de previsión de los docentes y la destitución de Brevé.
Los maestros amenazan con no iniciar el año escolar, el 1 de febrero próximo, si el Gobierno no paga.
Los dirigentes de la FOMH no precisaron el monto que el Gobierno adeuda a los 2.600 docentes.
Los maestros llevan meses reclamando los salarios atrasados, que el propio Zelaya en varias ocasiones ha prometido cubrir.
Brevé declaró: "reiteramos el compromiso de cumplir", al insistir en que los salarios se pagarán antes de que termine este mes y que los bonos prometidos por Zelaya ya se están entregando.
El ministro reconoció que el conflicto se origina en "la forma arbitraria" en que las direcciones departamentales de Educación asignan horas clase y plazas a maestros, sobre todo en secundaria, y añadió que también hay "iliquidez" en el Gobierno para pagar.
Para "poner orden", los ministerios de Educación y Finanzas emprenderán auditorías de plazas y presupuestos en las direcciones departamentales, anunció.
El pasado año escolar estuvo a punto de fracasar porque los docentes perdieron más de un mes de clases por sus frecuentes movilizaciones en demanda de los salarios atrasados.
Los maestros hondureños gozan de un estatuto especial de salarios, pero siempre están demandando el cumplimiento de compromisos al Gobierno.