La Policía uruguaya controló hoy un motín en un centro de reclusión para jóvenes de Montevideo, el tercero que se produce en un reformatorio público en menos de una semana.
Según informan los medios locales, ocho de los veintitrés internos del centro Colonia Berro atacaron a sus guardianes cuando regresaban del patio y retuvieron a tres de los seis funcionarios que guardaban el recinto.
Carlos Salaberry, uno de los guardianes, relató que cuando uno de los coordinadores trató de resolver la situación, fue duramente golpeado por los internos, si bien todos los funcionarios lograron huir y cerrar el reformatorio tras ellos, justo cuando llegaban las primeras unidades de la Policía.
Salaberry señaló que la intención de los internos era fugarse, tal y como sucedió en los motines registrados la semana pasada, donde tres menores reclusos lograron escapar tras protagonizar serios incidentes.
El jueves último, tres jóvenes armados con cuchillos de fabricación casera mantuvieron el control de un reformatorio en Montevideo durante horas, en un hecho que se saldó con la fuga de uno de ellos.
Esta situación se está convirtiendo en algo habitual en los reformatorios uruguayos ya que meses atrás una veintena de jóvenes, de entre 13 y 16 años, se escaparon de otro centro de reclusión tras amotinarse y tomar como rehenes a varios funcionarios, de los cuales uno resultó herido.
Asimismo, un grupo de jóvenes de otro correccional se amotinó tras ver los acontecimientos por televisión, aunque no logró escapar.
Las quejas por la situación de estos centros son constantes y los funcionarios amenazan con declararse en huelga si no mejoran sus condiciones de trabajo, empezando por aumentar el personal para controlar a los jóvenes.
Sin embargo, la ministra de Desarrollo Social de Uruguay, Marina Arismendi, llegó a insinuar que los funcionarios permitían estos motines para defender intereses sindicales.