La presidenta argentina, Cristina Fernández, viajará mañana rumbo a Cuba, nación con la que busca revitalizar las relaciones en la primera visita oficial a la isla de un mandatario del país suramericano en 23 años.
Fernández partirá a La Habana una semana después de lo planeado inicialmente, en un cambio de planes forzado por una lipotimia que padeció la gobernante la semana pasada y por la que sus médicos le recomendaron mantener reposo.
La visita de Fernández responde a una invitación que le hizo su colega de Cuba, Raúl Castro, durante la cumbre de América Latina y el Caribe de diciembre pasado en Brasil y está marcada por la petición de la médica cubana Hilda Molina para que la mandataria interceda para que se le permita viajar a Argentina a conocer a sus nietos.
El caso de Molina, que ha sido motivo de desavenencias diplomáticas, está fuera de la agenda de Fernández en Cuba, al igual que las peticiones de entrevistas efectuadas por grupos disidentes cubanos, ratificaron a Efe fuentes del Gobierno argentino.
Dichos informantes dijeron que Fernández apunta a reactivar con el país caribeño la cooperación en ciencia, tecnología y turismo, entre otros campos, además de intentar revertir la fuerte caída del comercio bilateral, un punto en el que ya trabajó una misión comercial de empresarios argentinos que los pasados lunes y martes viajó a La Habana.
En los primeros nueve meses de 2008, Argentina exportó a Cuba por 61,4 millones de dólares, lo que supuso una caída interanual del 23 por ciento, mientras que las compras a la isla totalizaron apenas 1,8 millones de dólares, un 12 por ciento menos que en igual lapso de 2007, de acuerdo con cifras oficiales.
La comitiva de Fernández estará integrada por el canciller, Jorge Taiana, y los ministros de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; de Trabajo, Carlos Tomada; de Salud, Graciela Ocaña, y de Planificación, Julio De Vido, entre otros.
Fernández partirá hacia La Habana abordo del avión presidencial mañana, poco antes de la medianoche.
Las actividades oficiales de la mandataria argentina se iniciarán con una cita con Raúl Castro en el Palacio de la Revolución, en la que participarán además Taiana y el canciller cubano, Felipe Pérez Roque.
Luego habrá una reunión ampliada de ministros y Castro ofrecerá una cena en honor de la presidenta argentina.
De momento, no se ha confirmado si Cristina Fernández se entrevistará con Fidel Castro, apuntaron las fuentes.
Durante la visita se firmarán acuerdos para la creación de un centro argentino-cubano de biotecnología para fármacos y vacunas, sobre promoción comercial y transporte, transferencia tecnológica para mejorar la producción agrícola y cooperación en el área laboral.
Los portavoces consultados insistieron en que en la agenda oficial de Fernández "no figuran" las audiencias solicitadas por disidentes tales como el grupo Agenda para la Transición o el caso Molina.
La semana pasada, la médica reiteró su pedido para que Fernández medie para que el Gobierno de Castro le permita viajar a Argentina a visitar a su hijo, el médico Roberto Quiñones, a quien no ve desde hace 15 años, y a sus nietos, a quienes no conoce.
Las relaciones entre Argentina y Cuba pasaron por un mal momento a mediados de 2006, cuando el entonces presidente Néstor Kirchner, antecesor y esposo de Fernández, abogó porque La Habana autorizase a Molina a viajar a Buenos Aires.
En 2007, Kirchner desistió de visitar Cuba y a mediados del año pasado las autoridades de la isla permitieron la radicación en Buenos Aires de la madre de la médica cubana, Hilda Morejón, que cumplió 90 años el pasado lunes.
El otro asunto espinoso en las relaciones bilaterales es la deuda por unos 1.300 millones de dólares que Cuba mantiene con Argentina por créditos concedidos a comienzos de la década de 1970.
Tras su visita a La Habana, Fernández viajará el martes a Caracas, donde se entrevistará con el presidente venezolano, Hugo Chávez.