La presidenta argentina, Cristina Fernández, parte hoy rumbo a China, donde este domingo iniciará una postergada visita oficial que incluirá una cita con el mandatario de ese país, Hu Jintao.
Fernández viaja con una comitiva integrada por el canciller argentino, Héctor Timerman, y cerca de 70 empresarios que participarán de una misión comercial multisectorial.
La mandataria argentina iniciará su visita a China en la ciudad de Pekín, donde el lunes disertará en la Universidad Internacional de Negocios y Economía, casa de altos estudios que además le concederá un doctorado "honoris causa".
El martes, la gobernante se reunirá con el viceprimer ministro chino, Hui Liangyu, tras lo cual participará en la inauguración del primer seminario de oportunidades de negocios, comercio e inversión entre ambos países.
Ese mismo día, por la tarde, Fernández se reunirá con Hu Jintao.
Según informaron fuentes oficiales, ambos mandatarios suscribirán diversos acuerdos bilaterales y luego el presidente chino ofrecerá una cena oficial en honor de Fernández y su comitiva.
El miércoles, la jefa de Estado argentina mantendrá un encuentro con el primer ministro chino, Wen Jiabao, en la sede del Consejo de Estado.
El jueves, ya en Shanghai, la mandataria será recibida por el alcalde Hang Zheng, se reunirá con directivos de empresas del sector privado chino y más tarde presidirá un almuerzo de trabajo sobre oportunidades de negocios, comercio e inversión con empresarios de ambos países.
Por la tarde, Fernández visitará la Expo Shanghai 2010, donde Argentina tiene un pabellón de 2.000 metros cuadrados.
Buenos Aires ha destacado la importancia comercial de este viaje que Fernández debía efectuar en enero pasado pero que fue postergado como consecuencia de la disputa política suscitada en Argentina por el proyecto oficial de utilizar reservas monetarias para pagar deuda soberana.
"Será un viaje extraordinario en el que se firmarán contratos comerciales por más de 10.000 millones de dólares", aseguró el martes pasado Héctor Timerman.
La relación comercial entre Argentina y China se deterioró después de que el Gobierno suramericano impusiese en 2009 medidas para frenar el ingreso a su mercado de diversos productos chinos sospechosos de "dumping" (comercio desleal).
El país asiático interpuso en abril pasado trabas al ingreso de aceite de soja argentino, tras alegar razones sanitarias, lo que fue interpretado en Argentina como una represalia por las medidas "anti-dumping" aplicadas por el Gobierno de Fernández.
Según datos oficiales, China es el tercer destino de las exportaciones de Argentina, detrás de Brasil y Chile.
Argentina exportó el año pasado a China por valor de 3.698 millones de dólares, con una caída interanual del 42 por ciento, mientras que sus importaciones desde el gigante asiático sumaron 4.823,1 millones de dólares, un 32 por ciento menos que en 2008.
Como resultado, el país suramericano registró en 2009 un déficit de 1.125,1 millones de dólares en el comercio bilateral.