El jefe de misión de la delegación de la Unión Europea (UE) en El Salvador, Stefano Gatto, consideró hoy que el Acuerdo de Asociación que Centroamérica firmó en mayo pasado con Europa le plantea a esta región "el reto" de profundizar su proceso de integración.
"No podemos decir que exista una zona de libre comercio perfectamente funcionando dentro de Centroamérica si existen todavía controles, aduanas, aranceles, con lo cual no está completa la integración centroamericana", declaró Gatto a Efe, y consideró que el acuerdo firmado en mayo puede impulsar este proceso.
Citó como un "deber" pendiente el establecimiento de un arancel externo común -que empezará a regir tres años después de la entrada en vigor del acuerdo-, la protección de las indicaciones geográficas, la eliminación de las barreras no arancelarias al comercio y otra serie de aspectos que faciliten el comercio.
"A través de este acuerdo, América Central se verá incitada a fortalecer su proceso de integración", añadió el delegado diplomático, quien aseguró que Europa cuenta con "un mercado integrado" que esta región "todavía no está en condiciones de ofrecer".
Señaló que los países de la UE "constituyen una verdadera unión económica, sin ningún tipo de barreras a la circulación de bienes, servicios, capitales y personas", así como con una moneda común.
"De todo esto no solamente Centroamérica saldrá más fuerte porque será más competitiva(...), sino que saldrá más fuerte porque saldrá más integrada entre sí", resaltó.
Gatto descartó que una "avalancha" de productos europeos ingrese a Centroamérica, al indicar que la economía comunitaria se basa principalmente en servicios, y aseguró que el acuerdo, que también incluye un pilar de cooperación y otro político, prevé plazos de entre 10 y 15 años para que esta región liberalice el mercado.
Después de la firma del acuerdo el pasado 19 de mayo, el documento debe superar la comprobación jurídica y la traducción del texto a las 23 lenguas oficiales de la UE.
Una vez completado este proceso, que puede durar seis meses, la Comisión Europea -que ha negociado el tratado en nombre de los 27- pedirá autorización del Consejo de Ministros de la UE para firmar el texto, lo que también harán las autoridades centroamericanas.