La Unión Europea (UE) y las autoridades jordanas celebrarán la próxima semana su primera reunión al más alto nivel para tratar las reformas en Jordania, un proceso de cambio con el que los Veintisiete esperan que este país se consolide como un foco de estabilidad en Oriente Medio.
Después de Túnez, Jordania será el segundo país de la Primavera Árabe que acoja un encuentro de este tipo.
Su elección se produce "en primer lugar porque tiene un programa de reformas ambicioso y porque las autoridades jordanas, el rey, el Gobierno, han expresado su deseo de que estas reformas se desarrollen fundamentalmente en 2012", explicó hoy el enviado especial europeo para el Mediterráneo Sur, Bernardino León.
El diplomático español explicó que la intención de la UE es acompañar los esfuerzos de cambio jordanos, que incluyen reformas de la administración, la justicia, la economía y el sistema electoral.
Al mismo tiempo, León destacó la importancia de celebrar el encuentro ya dada la situación en Siria, país fronterizo con Jordania
"No sabemos si llevará semanas o meses, pero estamos convencidos de que se producirán cambios en Siria. Por eso es tan importante consolidar esta isla de estabilidad y de reforma que quiere ser Jordania en este momento", indicó en declaraciones a los periodistas.
El encuentro entre las dos partes, que se celebrará el próximo miércoles en Jordania, estará presidido por la jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton, y el primer ministro jordano, Amr Jasawneh.
El objetivo por parte europea, según recordó hoy León, es "acompañar" y "promover" las reformas en Jordania y ofrecer una cooperación reforzada a medida que éstas se hagan realidad.
La UE tiene previsto anunciar en la reunión nuevos apoyos económicos y su cooperación en iniciativas destinadas al crecimiento y la creación de empleo.
La estrategia se engloba en el plan diseñado por los Veintisiete para responder a la primavera árabe.
Fuentes comunitarias reconocieron hoy que durante años la UE se centró excesivamente en mantener la estabilidad y frenar el terrorismo en esa zona, sin hacer lo suficiente para acabar con las dictaduras que ocupaban el poder.
La nueva doctrina comunitaria, sin embargo, prioriza el cambio democrático como forma de alcanzar esa estabilidad.
En el caso concreto de Jordania -situada en una zona especialmente conflictiva con vecinos como Siria, Irak y los territorios palestinos-, la UE ve clave lograr un país estable, pero considera que sólo lo será si las reformas responden a las demandas de los ciudadanos.
Los jordanos se echaron a las calles hace algo más de un año para exigir reformas política y económicas, a lo que el rey Abdalá II respondió con cambios en el gobierno para trabajar en esa línea.