Lágrimas en el adiós de Varitek como jugador activo de los Medias Rojas


El veterano receptor que imponía respeto a compañeros y rivales con su presencia en la caja del diamante, Jason Varitek, mostró el lado más afectivo y sentimental en el momento de decir adiós a la competición activa.


Varitek pasó 15 temporadas como símbolo de los Medias Rojas de Boston, y con la imagen de un pelotero que nunca supo lo que era rendirse, al margen de lo que sucediese en el campo.


Además su resistencia y tenacidad fueron las que de alguna manera definieron su carrera e impulsaron a los Medias Rojas de vuelta a la cima del mundo del béisbol con dos títulos de la Serie Mundial, siendo él capitán.

 

Varitek esta vez no llegó al campo de entrenamiento de los Medias Rojas para iniciar una nueva preparación de cara a la temporada del 2012 sino todo lo contrario, llegó para decir el adiós oficial a la competición activa.


Acompañado por su esposa y tres hijas a su lado, así como sus padres y decenas de compañeros observándolo a unos metros de distancia, un Varitek emocionado anunció oficialmente su retiro.


"Mis compañeros de equipo", afirmó con la voz temblorosa y los ojos llenos de lágrimas, son "lo que voy a extrañar más. Lo más difícil es dejar a tus compañeros y lo que han significado para ti a través de los años".

 

Si Dustin Pedroia es el corazón de los Medias Rojas y el dominicano David Ortiz es el alma, Varitek era la columna vertebral de acero que sostenía todo junto.


Varitek tuvo el honor de ser el receptor en cuatro partidos sin hit, participó en tres Juegos de Estrellas, ganó dos anillos de campeonato y libró un memorable pleito a golpes con el astro de los Yanquis de Nueva York, Alex Rodríguez, que le granjeó la simpatía de los aficionados de Boston para siempre.


"No sólo has sido nuestro capitán, has sido nuestra roca", destacó Tom Werner, presidente de los Medias Rojas. "Has personificado el estilo de juego fuerte, agresivo, intensamente competitivo que ha caracterizado a nuestro equipo durante el período que has estado aquí".

 

Varitek, de 39 años, llegó a los Medias Rojas en la temporada de 1997 después que consiguieron un traspaso con los Marineros de Seattle en el que también entró el lanzador Derek Lowe por Heathcliff Slocumb.


Desde que llegó a los Medias Rojas, Varitek se convirtió en un jugador de referencia dentro del equipo tanto por su aportación en el campo como por la actitud positiva y carácter de líder que siempre mostró, sin importar los aspectos negativos que podrían darse.


Mucho menos le preocupó el histórico "maleficio" que seguía al equipo y a los aficionados de los Medias Rojas desde que dejaron marchar al legendario Babe Ruth a los Yanquis de Nueva York.

 

Nada de eso le afecto y por el contrario, siempre se creció ante la adversidad e hizo que los Medias Rojas resurgiesen más ganadores que nunca para mantener viva la eterna rivalidad entre su exequipo y los Yanquis.


Varitek, que la pasada temporada logró promedio de .221 de bateo, 11 jonrones y 36 carreras impulsadas, concluyó su andadura profesional con .256, 193 cuadrangulares y 757 producidas.


"De lo que no me queda ninguna duda es que siempre lo di todo cuando estuve en el campo por el deporte del béisbol, que amaré siempre, y de mi equipo, que son y serán los Medias Rojas", subrayó Varitek en medio de la emoción.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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