Cerca de 150 pacientes de sida en Chile aún no han podido ser localizados desde que en octubre se conociera que el sistema público de salud no había notificado a 512 enfermos de que eran portadores del virus, informa hoy el diario El Mercurio.
Así lo indicó el presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, Juan Lobos, quien ayer se reunió con el ministro de Salud, Álvaro Erazo, que tiene previsto entregar este mismo viernes el segundo informe sobre los errores en la notificación del resultado de las pruebas del VIH.
Las autoridades sanitarias sí pudieron ubicar en el último mes a más de 350 pacientes que eran portadores de la enfermedad desde 2004 hasta la fecha y que en todo ese tiempo no habían sido informados de su situación.
No obstante, entre los 512 enfermos que no habían sido notificados entre 2004 y agosto de 2008 se encontraban 244 personas con las que los servicios de salud habían intentado contactar, sin éxito, en alguna ocasión.
La crisis del sida en Chile estalló en octubre, cuando un canal de televisión dio a conocer que en el Hospital de Iquique, a unos 1.857 kilómetros al norte de Santiago, se habían detectado 25 casos de pacientes contagiados de sida a los que no se les había informado de su enfermedad.
Cuatro de esos pacientes murieron y la investigación sobre estas deficiencias llevó a la detección de otros casos similares en el país, así como a la renuncia de la ex ministra de Salud, Soledad Barría, quien fue reemplazada por el hasta entonces Intendente de Santiago, Álvaro Erazo.
Por su parte, el diario chileno La Tercera informa hoy de que el sumario abierto por la Contraloría sobre las prácticas en el Hospital de Iquique revela que en ese recinto se usó material caducado para analizar las muestras tomadas a 89 embarazadas.
Según el informe, entre el 6 y el 13 de junio de este año también se adulteró el funcionamiento de la máquina que realizaba el análisis de las muestras de sangre para cambiar la fecha de programación con el objetivo de que no se supiera que el material estaba vencido.
A raíz de estas investigaciones, el organismo fiscalizador de las cuentas públicas levantó cargos contra veinte funcionarios, entre ellos a la anterior responsable de la Comisión Nacional del Sida, Edith Ortiz, y al director del hospital, Jorge Santos.
En declaraciones a Radio Cooperativa, el ministro de Salud aseguró hoy que se han logrado "avances importantes en la ubicación de las personas" y mostró su convicción de que se va a "entrar en una etapa de normalización respecto a los casos que estaban sin notificar".
"Hay casos donde se ha hecho todo lo humanamente posible (...), y ésa es la primera lección: que si no hay también la responsabilidad de las personas cuando concurren a sacarse el examen y no se da la información adecuada (...) es prácticamente imposible ubicarlas", lamentó.
No obstante, Erazo señaló que el avance alcanzado es "altamente significativo", ya que en Chile sólo un 2,9 por ciento de los pacientes infectados no han sido informados de ello, mientras que en países como Estados Unidos esa cifra llega al 30 por ciento, aseguró.
En cuanto a la denuncia del uso de pruebas del sida caducadas en mujeres embarazadas, Erazo rehusó hacer declaraciones y señaló que se está llevando a cabo una auditoría para "poder esclarecer todos los procedimientos".