El Ministerio de Defensa de El Salvador destruyó hoy un total de 817 armas de fuego, decomisadas por haber sido alteradas o por usarse en hechos delictivos, informó una fuente oficial.
El lote de armas fue destruido por personal militar en una empresa de fundidora de metales, ubicada en el municipio de Quezaltepeque, unos 30 kilómetros al noroeste de San Salvador.
Un comunicado del Ministerio de Defensa afirma que del total de armas, 249 son revólveres, 228 pistolas, 143 escopetas, 69 fusiles, cinco carabinas, dos ametralladoras y 1 lanzacohetes; y 120 son de fabricación artesanal.
Las armas han sido decomisadas en los últimos meses por "presentar alteraciones en sus características originales", por "infracciones o faltas a la ley" o por haber sido ocupadas en hechos delictivos, y no estar siendo usadas en casos judiciales, agrega el informe.
El Salvador vive una espiral de violencia que deja un promedio de entre ocho y nueve asesinatos por día, la mayoría por armas de fuego.
El Ministerio de Defensa dijo que de las armas destruidas sólo 388 contaban con registro legal, y que desde el 2000 se han destruido 28.547 armas de fuego para contribuir a que "no estén en manos de grupos de delincuentes".