Las autoridades del Ministerio del Interior de Guatemala aseguraron hoy que "no cederán" a las exigencias que de forma violenta han hecho las pandillas juveniles para que se les restituyan las visitas conyugales en las prisiones así como el ingreso de encomiendas.
"En ningún momento se accederá a las exigencias de los grupos criminales. Por el contrario, se endurecerán los controles de seguridad en todas las cárceles", dijo hoy a Efe el portavoz del ministerio guatemalteco del Interior, Nery Morales.
Según Morales, "la forma salvaje" en que han actuado los pandilleros "será combatida con dureza" por parte de las autoridades.
El lunes, supuestos pandilleros asesinaron a tiros a un ex guardia de la Dirección General del Sistema Penitenciario, y secuestraron a su esposa, también empleada de esa institución, a la que después de torturar, asesinaron y descuartizaron.
Los restos de la mujer fueron lanzados desde un vehículo en marcha frente a la instalaciones de una emisora local.
Dentro de una de las bolsas donde colocaron parte de los restos de la mujer, fue encontrado un manuscrito en el que se advierte al ministro de Gobernación (Interior), Carlos Menocal, y al titular de la Dirección General de Presidios, Eddy Morales, "esto va a seguir si se siguen violando los derechos de los reos".
Según aseguró hoy el titular de la Dirección General del Sistema Penitenciario, los responsables de "esos actos de barbarie" son los líderes de las pandillas juveniles que guardan prisión en las cárceles del país, desde donde "ordenan los asesinatos".
El funcionario aseguró que al prohibir las visitas conyugales y el ingreso de encomiendas a las prisiones "no hemos violado los derechos humanos de los reos", sino sólo se "cumple con lo que establece la ley".
Además, dijo que se ha ordenado "redoblar las medidas de seguridad" para el personal del Sistema Penitenciario, e insistió en que se mantendrá la medida de "restringir las prebendas" a los reos.
El pasado 10 de junio fueron halladas cuatro cabezas humanas en diferentes puntos de la capital guatemalteca, una de ellas en las afueras del Parlamento, con mensajes similares dirigidos a las autoridades del Interior.
En lo que va de 2010 personal del Sistema Penitenciario ha sufrido al menos cinco ataques, durante los cuales han muerto dos guardias de cárceles y un agente de la Policía Nacional Civil, mientras que otros dos han resultado heridos.