Las consultas de los chilenos al servicio telefónico de salud pública se han triplicado desde que comenzó la epidemia de gripe A y superan diariamente las 5.000 llamadas, informaron hoy las autoridades.
"A partir de la constatación de casos de influenza humana en el país el servicio que entrega orientaciones generales a la población sobre diversas materias de salud ha registrado un incremento del 300 por ciento", señaló el Ministerio de Salud.
Tras consultar al grupo de expertos en la epidemia que asesora al Gobierno chileno, las autoridades descartaron hoy anticipar las vacaciones escolares de invierno (del hemisferio austral).
Tampoco piensan cerrar los colegios, porque en la fase de mitigación de la enfermedad -que es en la que se encuentra Chile- una medida así no garantiza que se eviten los contagios.
"El Ministerio de Salud está actuando de forma rigurosa siguiendo los protocolos. Ha pedido recursos adicionales y no va a haber problema", aseguró hoy la ministra Carolina Tohá, portavoz del Gobierno.
Tohá aseguró que las autoridades no están ocultando datos sobre la incidencia de la gripe A en Chile, el país más afectado de Sudamérica, con 168 casos (dos de ellos graves) y que según el titular de Salud, Álvaro Erazo, podría llegar hasta el millar.
"Hay que hacer un trabajo serio y transparente; todas las muertes por influenza son un problema, sea esta nueva o la estacional", agregó la portavoz gubernamental, quien puntualizó que "esconder datos no tendría ninguna utilidad política".
La ministra atribuyó la rápida progresión de la enfermedad al hecho de que en Chile la epidemia se inició en los colegios y, además, está ocurriendo en otoño, "que es el periodo más propicio para el contagio".
Carolina Tohá criticó que tras descubrirse la epidemia en México algunos países decidieran cancelar los vuelos y cerrar sus fronteras a la entrada de ciudadanos de ese país.
La portavoz reveló que semanas atrás, la presidenta Michelle Bachelet telefoneó a su homólogo mexicano, Felipe Calderón, para expresarle su solidaridad y aclararle que Chile no pensaba secundar una medida de ese tipo.