Las delegaciones de los países miembros de la OEA comenzaron a llegar hoy a El Salvador para participar en la Asamblea General que comenzará mañana, en la que buscarán compromisos "concretos" para dar una "respuesta efectiva" a la lucha contra el crimen organizado en la región.
Unos 22 cancilleres de los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) confirmaron su participación en la Asamblea, que estará centrada en el tema de la "Seguridad Ciudadana en las Américas", informó este sábado el secretario general del organismo, el chileno José Miguel Insulza.
Señaló que el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, y la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, son algunos de los representantes que estarán ausentes en la Asamblea, que culminará el próximo martes.
Patiño "no puede venir porque tiene otros compromisos", y en su lugar estará la representante permanente del país ante la OEA, María Isabel Salvador, declaró el secretario general en rueda de prensa junto al ministro de Exteriores salvadoreño, Hugo Martínez.
Según publicó este sábado la agencia pública de noticias Andes, Patiño afirmó que no participará en la Asamblea General en protesta por la resolución que aceptó el retorno de Honduras al organismo interamericano, al insistir en que no se han cumplido los "requisitos mínimos" para ello.
Ecuador fue el único país que se opuso al reingreso de Honduras a la OEA durante una reunión que se celebró el pasado miércoles en Washington, tras un proceso de mediación impulsado por Colombia y Venezuela.
Honduras había sido suspendida de la Organización el 4 de julio de 2009, luego del golpe de Estado que el 28 de junio de ese año derrocó al entonces presidente del país, Manuel Zelaya.
Insulza reiteró que el tema de la seguridad centrará la Asamblea General, y que la declaración sobre el asunto ya ha sido redactada, pero se le podrán introducir "cambios" tras las deliberaciones de los cancilleres.
Centroamérica se ha convertido en una de las zonas del mundo con las mayores tasas de homicidios, vinculados en su mayoría a la acción de los grupos de carteles del narcotráfico que trasiegan hacia Estados Unidos la droga que se produce en el sur del continente.
Insulza ha dicho a lo largo de esta semana que el propósito de la Asamblea es "alcanzar resoluciones que promuevan el desarrollo de la cooperación internacional para enfrentar la situación de seguridad ciudadana" en el continente, y ha alertado que "la gente espera" de la OEA "no solamente declaraciones" sobre el asunto.
La violencia vinculada con el narcotráfico afecta especialmente a Honduras, Guatemala y El Salvador, y el fenómeno ha sido vinculado al éxito relativo de los planes antidrogas Mérida y Colombia, que con la cooperación de Estados Unidos han desplazado la acción de los grupos criminales a Centroamérica.
Según un informe del Banco Mundial, la violencia en América Central podría llegar a reducir el producto interno bruto (PIB) en un 8 por ciento.
La Asamblea General tendrá lugar dos semanas antes de la celebración, en Guatemala, de una conferencia internacional en la que Centroamérica buscará apoyos para financiar un plan de seguridad regional que requiere de al menos 900 millones de dólares.
El proyecto de declaración, presentado por El Salvador a la Asamblea General, incluye un plan de acción de cinco puntos básicos que prevén aspectos como la coordinación y armonización de acciones de prevención del delito, e instrumentos de asistencia y rehabilitación de las víctimas.
En la agenda de la Asamblea también habrá otros asuntos como la cuestión sobre la soberanía de las islas Malvinas que se disputan Argentina y Reino Unido, por las que libraron una guerra en 1982, así como el reclamo de Bolivia a Chile de una salida al mar, que perdió tras la Guerra del Pacífico en el siglo XIX.