Las elecciones de 2010 y la realización del Mundial de Fútbol en el año 2014 aplazarán el proceso de privatización de los aeropuertos brasileños que pretende el Gobierno, informaron hoy medios locales.
La "falta de tiempo" para implementar la privatización antes del Mundial y el discurso político del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) con su propuesta de grandes empresas estatales, posición contraria a la propuesta, serían los argumentos para aplazar el proceso, afirmó el diario Folha de Sao Paulo.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, estuvo reunido el miércoles con parte de su equipo de Gobierno para abordar el tema.
Fuentes del Gobierno consultadas por el diario paulista, el de mayor circulación nacional, indicaron que para atender las necesidades aeroportuarias de cara al Mundial serán utilizados recursos estatales para la adecuación de las terminales aéreas.
El sector aeroportuario ha sido apuntado como uno de los puntos que requieren una mejor atención en los proyectoras de infraestructura necesarios para la realización del Mundial.
Después del "apagón aéreo" de 2007, que constató las fallas en el sistema aeroportuario brasileño con una serie de caos en los aeropuertos, el Gobierno comenzó a analizar una propuesta para entregar la administración de las terminales.
Según el diario, el ministro de Defensa, Nelson Jobim, es partidario de la privatización total, mientras que el presidente Lula propone entregar al sector privado sólo algunos aeropuertos como el de Viracopos de Campinas, en el estado de Sao Paulo, y Galeao, en Río de Janeiro, entre otros.
Para mejorar la calidad de los servicios aéreos en Brasil, el Gobierno también pretende auxiliar a las empresas transportadoras con algunas medidas que las favorezcan.
El miércoles, la Comisión de Constitución y Justicia del Senado aprobó el proyecto de ley que amplía del 20% para el 49% la participación de capital extranjero en las compañías aéreas brasileñas.
La aprobación fue con carácter "terminal", que no requiere de una votación en el plenario del Senado, salvo que sea interpelada por un recurso parlamentario, y ahora pasará a la Cámara de Diputados para su resolución definitiva.
Los argumentos del proyecto, defendidos por su relator, el senador Francisco Dornelles, es que ya muchas empresas brasileñas como Ocean Air y TAM actuaron en otras aerolíneas de Colombia y Paraguay para salvar su situación económica.
Dornelles recordó que cuando aerolíneas brasileñas como Vasp, TransBrasil y Varig, las dos primeras desaparecidas, tuvieron problemas económicos, los grupos extranjeros no pudieron actuar para resolver su situación por el límite impuesto a sus inversiones.