Las hijas del ex general panameño Manuel Antonio Noriega, preso en Francia y cuya extradición reclama Panamá, dijeron hoy que su padre nunca se ha opuesto a ser enviado a su país y que desea hacerlo para cumplir con la justicia.
Sandra y Tahys Noriega reaccionaron así a unas declaraciones formuladas en Davos (Suiza), por el presidente panameño, Ricardo Martinelli, en el sentido de que el ex militar "prontamente va a ser extraditado" a Panamá, donde le esperan varias condenas por cumplir.
"Él no ha tenido en ningún momento ningún tipo de oposición de venir a Panamá para hacer frente a estos cargos que se le han imputado", dijo Tahys Noriega al Canal 2 de la televisión panameña.
"Muy por el contrario -agregó-, ha sido la falta de diligencia de todas las administraciones (panameñas) lo que no ha permitido que él enfrente la justicia en Panamá".
Noriega, que purgó 20 años de cárcel en Estados Unidos y ahora cumple en Francia una pena de siete años por blanqueo de dinero, ha sido condenado en ausencia en Panamá a un total de 40 años de cárcel por la muerte de un opositor y la de un ex compañero de armas.
Tahys recordó que Panamá ha tramitado dos solicitudes de extradición ante Francia, y que su familia ha pedido a Martinelli que reitere esta petición para extraditar a su padre.
"Seguimos esperando sin ningún tipo de respuesta", afirmó.
Martinelli afirmó en Davos, donde participa en el Foro Económico Mundial, que existe un acuerdo que requiere la aprobación de Estados Unidos para que Noriega sea extraditado de Francia a Panamá.
El ex general, que fue detenido por las tropas estadounidenses durante la invasión militar que puso fin a la dictadura militar panameña, en 1989, llegó a Francia en abril de 2010.
Sandra Noriega, otra de las hijas del ex "hombre fuerte" de Panamá, en declaraciones al canal Telemetro, dijo que "nadie le puede prohibir (a su padre), como panameño, regresar a su país".
"Tanto él como su familia hemos estado esperando el momento en que pueda regresar para que todo esto quede atrás", dijo Sandra Noriega, quien reconoció las gestiones para extraditar a su padre.
El Gobierno de Panamá ha solicitado a Francia la extradición de Noriega por la muerte de su antiguo compañero de armas Moisés Giroldi y por la del opositor Hugo Spadafora, y se encuentra esperando una respuesta del Gobierno galo.
El ex general fue condenado en ausencia en 1993 a 20 años de cárcel por la muerte por decapitación de Spadafora, cometida en 1989, y a otros 20 años por el asesinato de Giroldi, quien murió tras liderar un alzamiento contra Noriega el 3 de octubre de 1989, en el que también murieron otros militares que apoyaron la asonada.
También está condenado por otro caso de homicidio y en otros de malversación y corrupción.
Además, la Justicia panameña le reclama por la desaparición y muerte en 1970 del opositor y sindicalista Heliodoro Portugal.